El jefe del Ejército, general Omar Halleslevens, negó que esa institución haya ejecutado directamente un desalojo a miembros del llamado movimiento los No Pago, ocurrido en Camoapa, Boaco, y únicamente reconoce que sus fuerzas actuaron en prevención de posibles hechos, dado que éstos portaban armas de fuego. Luego actuaron para garantizar la seguridad del juez y de la Policía que ejecutó el desalojo.
Los líderes del movimiento que se hacen llamar “sí pago lo justo”, que inició tras haber contraído deudas con las microfinancieras y no las cancelaron por lo que fue conocido como los No Pago, acudieron al Canal 2 de televisión para hacer su denuncia.
Sobre esto Halleslevens reaccionó diciendo que “los vi como mansas palomas”, cuando fue consultado sobre la denuncia en contra del Ejército, que supuestamente actuó violentamente en el desalojo.
Consultado el jefe militar si además de ese caso, en Camoapa, el Ejército ha participado en otros desalojos de propiedades en contra de miembros de ese movimiento en departamentos como Boaco y León, Halleslevens señaló: “No, fijémonos cómo son las cosas, yo ayer vi la presencia de estos señores en el Canal 2, ya hoy vos venís con Chinandega, León, mañana es Matagalpa, Jinotega, Boaco, Chontales y quién sabe cuántos más”.
Halleslevens sostuvo que la situación presentada en Camoapa fue muy particular, pues esa institución acudió debido a que tenían información de que algunas de las personas que habían ocupado la propiedad privada poseían armas de fuego.
Según el jefe militar sus fuerzas actuaron en dos ocasiones, la segunda consistió en el acompañamiento del judicial que realizó el desalojo junto a la Policía.
“Se dio una situación en una propiedad de dos hermanos de apellido Aragón (…), se vieron involucrados estos señores agrupados en los No Pago. ¿Qué pasó en la realidad? anoche vi la versión de ellos, los vi como mansas palomas. Hay que escuchar la versión de los otros dueños de la propiedad”, empezó diciendo Halleslevens.
La versión ofrecida por el jefe militar fue que el grupo que se introdujo a la propiedad portaba armas de fuego, lo que fue demostrado posteriormente cuando se las ocuparon, expresó.
Además, alegó el jefe del cuerpo castrense que al conocer que varias de las personas portaban armas de fuego, lo que hicieron sus soldados fue persuadir a los que se habían introducido a la propiedad para que entregaran las armas de fuego, “no con violencia como dice”.
Resumió que en esa ocasión el Ejército ocupó cuatro escopetas, una carabina, un revólver 357, dos pistolas y siete morteros con más de cuarenta bombas “que tiran en estas lides”.
Días después, indicó que se presentó el juez con la Policía que ejecutó el desalojo, para lo cual el Ejército los acompañó, “para ayudarlos a ellos en su seguridad y fue el juez en persona y Policía quienes los desalojaron”.
Tras insistir: “No hemos violentado absolutamente nada, hemos tratado de contribuir a la estabilidad, tenemos en este país que acostumbrarnos (…) a que las cosas caminen un poco en orden, si aquí a cada uno de nosotros se nos ocurre hacer la ley y amoldarla a mi manera y establecerla en el terreno, estaríamos dejando que Nicaragua se nos vaya de las manos”.
Además, el jefe militar mencionó que la labor de esa institución es darle seguimiento a los casos que se presentan en los territorios y en este caso consideró es lo que han hecho, “ no hay nada más”.
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