Cambiar a sistemas de generación energética renovables es uno de los propósitos que a lo inmediato deben plantearse los países de Latinoamérica y, en el mayor de los casos, de los países desarrollados, que son los mayores emisores de gases de efecto invernadero y el cambio climático en el planeta.
Ésta es la hipótesis que planteó el catedrático cubano Mario Alberto Arrastia Ávila, quien impartió una serie de charlas a estudiantes de la carrera de Ingeniería Eléctrica, de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) recientemente.
“El mundo ha usado de forma no racional los combustibles fósiles, que a la fecha nos ha dejado unos niveles de contaminación muy marcados. Es por ello que la necesidad de cambiar los sistemas energéticos en primera instancia, por sostenibles, eficientes y libres de contaminaciones es la línea a seguir”, explicó.
ENERGÍA SOLAR
El aprovechamiento de la energía proveniente del sol es una de las principales opciones recomendadas por Arrastia Ávila, la cual calificó como ilimitada, gratuita y eficiente.
“Cuando hablamos de energía solar nos referimos al aprovechamiento directo e indirecto de la misma. Los avances tecnológicos están permitiendo más apertura al desarrollo de proyectos de electrificación con paneles fotovoltaicos, cuyo impacto es muy positivo”, destacó.
OTROS POTENCIALES
Para el catedrático, los proyectos de energía renovables como los hidroeléctricos, eólicos, geotérmicos y biomasa deberán convertirse en un futuro cercano en la potencia mundial de interés.
Destacó que países menos desarrollados que tienen mucho potencial hidráulico y geotérmico como Nicaragua, deberán adoptar esa línea de desarrollo, para lograr una modificación en sus matrices de generación energética.
“La visión deberá ser de futuro; enfocada a un desarrollo sostenible. Con un propósito bien marcado para mitigar los efectos del cambio climático, sin impedir el desarrollo económico. El implementar tecnología de generación renovable es el primer paso para consumir menos petróleo e ir dependiendo en lo mínimo del mismo, para adaptarnos a los cambios que en un futuro demande nuestro planeta”, apuntó.
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