Por Ian James
El ambientalista Erik Quiroga indicó a Efe que hasta el 22 de octubre se recogieron en Caracas 508,8 milímetros de lluvia, la cifra más baja desde 1947, cuando en el mismo lapso cayeron 581,5 milímetros.
Quiroga señaló que los datos suministrados proceden del Observatorio Naval Cagigal, en Caracas, que es el principal centro meteorológico del país y el que desde 1891 guarda el registro histórico en esa materia.
La gravedad de la sequía se hizo más patente, según Quiroga, durante el meses de octubre, que ha sido el menos lluvioso en 118 años, y de junio, el más seco en 115 años.
Venezuela tiene un régimen de lluvias estacional, con un periodo húmedo que va de mayo a octubre y otro seco que va de octubre a mayo, aunque existen factores ambientales que pueden modificar ese patrón pluviométrico, como el fenómeno de «El Niño».
«El Niño», según los ambientalistas, es un síndrome climático que produce el recalentamiento de las aguas suramericanas y, entre otras consecuencias, genera una grave modificación en el nivel de las precipitaciones.
El ambientalista recordó que desde 1891 hasta 2009 el año más seco fue 1934, con apenas 499,1 mm., y el de mayor intensidad lluviosa 1938, con 1.269,0 mm.
Quiroga fue promotor de la creación del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, aprobado en 1995 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y celebrado desde entonces todos los 16 de septiembre.
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FILAS DE MARICHES, Venezuela/AP
Mientras que una sequía ha puesto a Caracas bajo un estricto racionamiento de agua por primera vez en años, para los venezolanos en este barrio miseria en un cerro la situación no es nada nuevo.
Cada dos semanas, Naisi Obando y sus hijos se suman a la muchedumbre cuando el camión de agua llega a su villa miseria. A cuestas traen barriles para llenarlos con el choro del camión, y usan mangueras para llevar agua de los barriles cuesta abajo hasta su casa.
«Realmente pasamos mucho trabajo para traen el agua aquí», dijo Obando.
Al igual que muchas otras ciudades latinoamericanos, las secciones pobres alrededor de Caracas carecen de acceso regular a agua potable, a causa de una expansión urbana descontrolada e inversiones inadecuadas en infraestructura.
La situación ha sido empeorada por una sequía atribuida a el fenómeno meteorológico El Niño, que ha dejado las reservas de agua en niveles extremamente bajos y que esta semana hizo que las autoridades comenzasen a racionar el agua en Caracas.
Expertos dicen que El Niño ha causado este año un clima más seco en partes de Sudamérica. En Bolivia, por ejemplo, la ONU dijo el viernes que va a proveer alimentos y agua a familias afectadas por la sequía.
Ecuador ha comenzado a emplear apagones para racionar la electricidad, a causa de los bajos niveles en las represas de sus hidroeléctricas. La escasez de agua pudiera aumentar también los frecuentes apagones en Venezuela, donde la mayor parte de la electricidad es producida por hidroeléctricas.
Otros países latinoamericanos están experimentando condiciones inusualmente secas.
En el norte de Aregentina ha habido inundaciones, pero en el centro del país la sequía está causando escasez de agua. La Ciudad de México ha estado recortando el suministro de agua a gran parte de la capital desde hace meses, luego que reservas claves cayesen a niveles peligrosamente bajos. Muchos barrios quedan sin agua durante varios días a la semana.

En Venezuela, el presidente Hugo Chávez ha llamado a la población a tomar duchas más breves y usar menos electricidad. Sus oponentes culpan al presidente de falta de planificación, y dicen que el gobierno no ha invertido lo suficiente en proyectos de electricidad y agua.
Las piletas ha estado secas durante meses e incluso años en muchas partes de Filas de Mariches, donde casuchas de ladrillo y metal corrugado se apilan en las laderas. Encima de la mayoría de las casas se ven cisternas plásticas que la gente usa para colectar agua cada vez que puede.
Residentes desde hace tiempo han estado demandando a las autoridades que coloquen nuevas tuberías de agua hasta sus casas. El gobierno de Chávez construyó una nueva planta de tratamiento de aguas cerca del lugar y pavimentó algunos caminos, pero no ha llevado el agua a todo el mundo.
El gobierno municipal, controlado por un alcalde anti Chávez luego de años de dominio chavista, ha prometido colocar tuberías para remplazar las improvisadas conexiones que básicamente han quedado secas. Pero no está claro cuándo va a suceder.
Mientras tanto, camiones con agua potable llegan cada dos semanas por cortesía de la alcaldía. Aquellos a quienes no llega el agua deben comprarla de camiones por unos 4 dólares por barril.
«Siempre estamos peleando por las tuberías», dijo Doris Marcano, una madre soltera que vaciaba baldes en un barril mientras una manguera rociaba a niños divertidos.
Una vez se alejó el camión, gotas de lluvia comenzaron a caer en los barriles.
«Ojalá que llueva mucho, para que los pozos se llenen», dijo Marcano.