- En foro de periodistas sandinistas
El tema del cuarto Foro de Periodistas Sandinistas fue Comunicación y Campaña Mediática contra el Alba, pero dejó en evidencia que algunos de sus integrantes actúan guiados por la intolerancia y el odio, a pesar de que se declaran abanderados de la “unidad, el amor y la reconciliación”.
El evento se realizó en el auditorio del Cipres y la coordinadora del foro, Consuelo Sandoval, leyó un comunicado de apoyo a la sentencia que otorga al presidente Daniel Ortega la posibilidad de reelegirse. Alberto Mora por su parte se refirió al enfrentamiento entre el presidente Barack Obama y la cadena de televisión Fox.
Luego, el gerente de Albanisa, Rafael Paniagua, habló de algunas inversiones del Alba (Alternativa Bolivariana para las Américas) en Nicaragua.
Como en los tres encuentros previos, un equipo periodístico de LA PRENSA cubría el evento, pero en esta ocasión la única forma de grabar las exposiciones era mediante un parlante ubicado frente a la mesa principal, y por la altura del aparato y lo extenso de los discursos, era imposible permanecer junto al altavoz.
Ante esta situación, los periodistas que cubrían el evento optaron por colocar las grabadoras encima del parlante.
Esta redactora, por respeto a los expositores, salió del salón por unos minutos para contestar una llamada telefónica, pero al regresar, el periodista Juan José Rugama había ocupado mi lugar. Me ubiqué en otro sitio, aunque antes le indiqué que dos de las grabadoras eran de los reporteros de este Diario.
Minutos después, Rugama se acercó para decirme que las grabadoras estaban apagadas como pedía el papelito que le hicieron llegar. Al pedirle explicaciones, desconcertado me entregó el mensaje escrito y dijo que quizás era para Juan José Lacayo, quien se encontraba sentado a su lado, y hasta en ese momento entendió que el “favor” no lo había pedido la dueña de las grabadoras, sino alguien que buscaba boicotear el trabajo de los reporteros de LA PRENSA.
De inmediato, el periodista oficialista Albero Mora reaccionó nervioso, tomó el micrófono y aseguró que ninguno de los presentes sería capaz de censurar a un colega, aunque trabaje para un medio “de la derecha” y pidió que la audiencia apoyara lo que decía.