- Proyecto reduce pobreza y mejora medio ambiente en El Rama
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ESPECIAL PARA LA PRENSA
Hasta hace año y medio Salvador Flores Mendoza, de 34 años, era un pequeño productor pecuario. Por generaciones su familia se dedicó a la producción de ganado y tenía como segunda actividad económica la producción de maíz, arroz, frijoles y tubérculos, cosechados con bajos niveles tecnológicos, sin ningún desarrollo industrial y una escasa disponibilidad de insumos, asistencia técnica, crédito, caminos y energía eléctrica.
Flores habita en la comunidad El Salto del Sam Brownm en el municipio de El Rama, ubicado en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), a 292 kilómetros de Managua.
Flores forma parte ahora de un numeroso grupo de productores que incursionan en la producción y comercialización del cacao, y posee una finca de 54 hectáreas, de las cuales dos son manejadas con sistema agroforestal en fomento al cultivo de cacao.
El productor convirtió una hectárea de potrero en una hectárea donde cultiva 625 plantas de cacao, además de plátanos, cocos, pijibay, cítricos y especies forestales como caoba, cedro real, cedro macho, palo de agua, espavel, guanacaste y coralillo.
Esta producción permanente y variada ha capitalizado su finca. Antes una hectárea de potrero tenía un valor aproximado de 500 dólares. Hoy esa misma hectárea manejada agroforestalmente tiene un valor de 1,200 dólares.
Esta experiencia exitosa es el resultado de la implementación del “Programa Desarrollo de Sistemas Agroforestales con Fomento al Cultivo de Cacao y Sistemas Silvopastoriles en Ciudad Rama” (Padesaf), el cual es financiado por la cooperación austriaca y ejecutado por la empresa IP Consult, en alianza con el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), el Instituto de Transferencia de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor).
PARA ERRADICAR POBREZA
Esta iniciativa interinstitucional tiene como objetivos contribuir al desarrollo socioeconómico de las familias rurales beneficiadas. La cooperación austriaca ha invertido 1.39 millones de euros en tres años de ejecución en este programa.
Estos fondos fueron destinados a generar capacidades técnicas, productivas y organizativas, mejorar el nivel de vida de los productores, sus familias y promover una relación armoniosa con el medio ambiente, afirmó el ingeniero Bernd Kruzinna, coordinador general del programa.
En este esfuerzo estratégico colaboró la Alcaldía de ese municipio, el Centro de Investigación de Agricultura Tropical (CIAT), el Centro de Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria (Cipav), Rainforest Alliance, la Alianza para la Energía y Bluefields Indian and Caribbean University (BICU), entre otros.
El propósito es promover alternativas para la conversión ganadera, impulsando seis fincas modelos donde se llevan a cabo diferentes prácticas en sistemas silvopastoriles económicamente rentables y amigable con el medio ambiente, afirmó Kruzinna.
ÁREAS DE CACAO RECUPERADAS
Kruzinna destacó que el proyecto estableció 282 hectáreas de sistemas agroforestales en cacao, en los territorios atendidos por INTA e Ipade; rehabilitó y amplió 50 hectáreas que fueron plantadas, ya que antes de este proyecto estaban abandonadas, y a través de la coinversión de la empresa Packpool, de Alemania, con el programa Padesaf se impulsó con el Magfor esta recuperación de áreas perdidas, y así los pequeños productores puedan aumentar sus capacidades productivas.
Padesaf estableció 457 hectáreas de sistemas silvopastoriles en las 32 comunidades de intervención, y seis fincas de referencia, que sirven para validar las experiencias de asocio de pasturas mejoradas, árboles, leguminosas y bancos de proteínas, que tienen como objetivo que los pequeños y medianos productores tengan la oportunidad de aumentar la productividad de su ganado tanto en la leche como en la carne.
Francisco Pérez, coordinador del componente INTA, expresó que “los técnicos de la institución asociada en conjunto con los mismos productores y líderes comunitarios han establecido 45 hectáreas de bancos de proteínas energéticas para mejorar la dieta del ganado y obtener mejor rentabilidad”.
Asimismo, se estableció más de 240 kilómetros lineales de cercas vivas con manejo silvopastoril.
El programa Padesaf, en coejecución con la Alianza para la Energía Centroamericana, desarrolla con 30 familias un proyecto de implementación de cercas eléctricas con el objetivo de maximizar el potencial de pasturas mejoradas en sistemas silvopastoriles.
Oveyda Morales Dávila, coordinadora del componente Ipade, destaca que a través de la incidencia del programa en colaboración con Rainforest Alliance se logró implementar las “escuelas de campo”, metodología de capacitación participativa de las familias productoras, lo que tuvo un impacto positivo.
En total 566 familias recibieron asistencia técnica en el manejo de fincas bajo el sistema silvopastoril y sistemas agroforestales por el programa Padesaf.