La crisis política de Honduras repercute directamente en Nicaragua, no sólo por la vecindad de los dos países ni porque el Gobierno de Daniel Ortega ha facilitado el territorio nacional a Manuel Zelaya para respaldar sus intentos de recuperar el poder. En realidad, la crisis hondureña le interesa a los nicaragüenses porque si Zelaya logra recuperar el poder, ganaría la estrategia de Hugo Chávez de expandir su proyecto totalitario de socialismo del siglo XXI, y por lo tanto se fortalecería el régimen autoritario de Daniel Ortega en Nicaragua. Por el contrario, si Zelaya resulta definitivamente derrotado y se consolida la democracia en Honduras, esto levantaría el ánimo de las fuerzas democráticas de Nicaragua y las fortalecería.
Viernes 18 de septiembre de 2026
