- Entretanto, Funes dice que no ayudó a Manuel Zelaya
El presidente interino de Honduras, Roberto Micheletti, reivindicó ayer el golpe de Estado contra Manuel Zelaya, el 28 de junio pasado, felicitando a los soldados de su país en su día.
“Esa acción noble no ha permitido que el imperio de nuestra Constitución y el respeto de nuestro sistema de justicia haya sido mancillado por voluntades malintencionadas y extrañas”, expresó Micheletti en la conmemoración del Día del Soldado, en una ceremonia que se celebró en la Casa Presidencial.
“Esto no se hubiese alcanzado sino por la firme voluntad y convicción patriótica de nuestros soldados, de nuestros policías a nivel nacional”, subrayó Micheletti.
El gobernante destacó que ayer se conmemoró el nacimiento del general Francisco Morazán (1792-1842), a quien definió como “el soldado más insigne” de Honduras.
“Hoy quiero expresarles con mi corazón abierto, con la sinceridad más elevada, el inmenso orgullo, honor y satisfacción que Dios y las leyes de mi país me han dado: ser Presidente de la República y comandante general de las Fuerzas Armadas”, recalcó.
Entretanto, el Presidente de El Salvador, Mauricio Funes, negó que el gobernante FMLN haya utilizado recursos estatales para otorgar algún tipo de ayuda a Zelaya, quien estuvo en el país una noche antes de aparecer de forma sorpresiva en Tegucigalpa, el 21 de septiembre.
“Aquí no se ha utilizado por parte del FMLN ninguna infraestructura, ni ningún recurso del Gobierno para planear absolutamente nada”, enfatizó Funes.
Honduras está a la expectativa de un diálogo entre Zelaya y el gobierno interino, que comenzará la semana próxima con acompañamiento de la OEA en busca de una salida a la crisis política.
Una comisión de alto nivel de la Organización de Estados Americanos (OEA), que arribó el viernes a Tegucigalpa, siguió ayer sábado los preparativos para la llegada el miércoles de una decena de cancilleres y del secretario general José Miguel Insulza.