- Diez niños y siete mujeres afganos entre las víctimas
KANDAHAR, Afganistán/ AFP
Al menos 30 civiles, entre ellos diez niños y siete mujeres, murieron ayer cuando su autobús estalló al pasar sobre una mina en la provincia de Kandahar, una región del sur de Afganistán dominada por los talibanes.
En la mañana “un autobús saltó sobre una mina artesanal en el distrito de Maywand”, indicó la gobernación de Kandahar en un comunicado.
“Treinta personas murieron: 10 niños, 7 mujeres y 13 hombres. Y otras 39 personas resultaron heridas”, informó por su parte el ministerio del Interior.
Es el más grave atentado contra civiles perpetrado desde hace un mes en Afganistán.
La mina que estalló es considerada en la jerga militar como una IED (Improvised Explosive Devices, en español: Artefacto Explosivo Improvisado), una verdadera maldición en Afganistán, donde ya han causado este año alrededor de 600 muertos .
“La mina había sido colocada por los enemigos del país”, expresión que utilizan las autoridades para designar a los insurgentes islamistas, afirmó la gobernación.
Un portavoz habitual de los talibanes, Yusuf Ahmadi, negó toda implicación de los insurgentes. “No hemos sido nosotros. Esta acción es obra de las fuerzas extranjeras presentes en Afganistán, con el fin de destruir la reputación de los talibanes”, dijo en una entrevista telefónica.