- Canciller conservadora logra su segundo mandato y de paso pone fin a coalición con los socialdemócratas
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La canciller alemana conservadora Angela Merkel logró ayer un segundo mandato en las elecciones legislativas del país y anunció de inmediato que formará un gobierno de centro-derecha con los liberales, poniendo fin a la “gran coalición” con los socialdemócratas.
Los comicios de ayer estuvieron marcados por el declive de los dos grandes partidos alemanes, ya que tanto la CDU/CSU (democristianos de Merkel) como los socialdemócratas del SPD obtuvieron su peor resultado de la postguerra.
“Esta noche (de ayer) podemos celebrar la victoria. Hemos logrado obtener una sólida mayoría para formar un nuevo gobierno de la CDU/CSU y el FDP, y está bien”, anunció Merkel en la sede de su partido en Berlín.
La CDU/CSU y sus aliados liberales del FDP obtuvieron 323 de las 614 a 616 bancas con las que contará el parlamento, lo que les da una confortable mayoría, según proyecciones de los canales de televisión públicos ARD y ZDF.
La CDU/CSU de Merkel obtendría entre 33.4 y 33.8 por ciento de los sufragios, su peor resultado desde 1949, mientras que el FDP lograría 14.7 ó 14.8 por ciento de los votos, según las proyecciones.
Los socialdemócratas del saliente ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, de 53 años, registraban entre 22.5 por ciento y 23.5 por ciento de los votos.
La canciller oriunda de la ex República Democrática de Alemania (RDA), de 55 años y muy popular, ve así cómo los alemanes le renovaron la confianza para dirigir a la primera potencia económica europea, afectada por una recesión sin precedentes.
RECUPERACIÓN LIBERAL
Tal como lo deseaba, Merkel constituirá una coalición con los liberales del FDP, que recuperan su tradicional papel decisivo a la hora de formar gobierno, tras 11 años en la oposición.
Sólo cinco partidos superaron el umbral del 5 por ciento de los votos requerido para entrar en el Bundestag (Parlamento).
En ese sentido, los Verdes con 10.2 a 10.6 por ciento de los sufragios y la izquierda (Die Linke) con 12.5 por ciento acompañarían a la CDU, el FDP y el SPD.
Los conservadores y el SPD formaban desde hace cuatro años una “gran coalición”, lo que hizo que los socialdemócratas no lograsen presentarse como verdaderos rivales del partido de Merkel durante la campaña electoral.
Merkel, la “mujer más poderosa del mundo” por cuarto año consecutivo, según la revista Forbes, quería poner fin a esa coalición.
“Quiero ser la canciller de todos los alemanes para mejorar la situación de nuestro país”, afirmó tras estos comicios que registraron un piso histórico de participación: 72.5 por ciento contra 77.7 por ciento en 2005.
PRIMERAS FELICITACIONES
Primera mujer que dirige Alemania y primera jefa de gobierno oriunda de la ex RDA, Merkel fue felicitada de inmediato por el presidente francés Nicolás Sarkozy y el primer ministro británico Gordon Brown.
Su partido se apoyó en la inmensa popularidad de la canciller durante la campaña, evitando los debates de fondo.
Si bien los sondeos previos daban a entender que la “gran coalición” entre conservadores y socialdemócratas se mantendría en el poder, el líder de los liberales Guido Westerwelle había presagiado ayer una “mayoría más importante de lo que todo el mundo cree” para la CDU y el FDP.
“Los alemanes quieren poner fin a la gran coalición sin caer en un gobierno de izquierda”, había indicado de su lado el diario Bild am Sonntag.
Las coaliciones CDU-FDP y CDU-SPD eran los dos únicos escenarios realistas, aunque en teoría fuesen posibles otras combinaciones.
A Merkel la esperan varios desafíos económicos en su segundo mandato, entre ellos el aumento del desempleo, el alza del déficit y las dificultades del sistema educativo y de salud.
La presencia de tropas alemanas en Afganistán también estará en el orden del día.
La CDU y el FDP tienen pensado revisar el abandono programado de la energía nuclear.
CUMPLIÓ SU OBJETIVO
Merkel gobernará en alianza con los liberales, tras deshacerse en las urnas del Partido Socialdemócrata (SPD), su socio hasta ahora en la gran coalición, al que los electores castigaron con el peor resultado de su historia.
“Hemos logrado nuestro objetivo de obtener una mayoría estable y de poder formar gobierno con los liberales”, dijo Merkel, poco más de una hora después del cierre de los colegios electorales ante sus seguidores, que la recibieron con vítores y ovaciones en la sede central de la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU).
La Unión —la CDU más su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU)— de Merkel consiguió sumar más de un 33.9 por ciento de votos en las legislativas.
“Es un día amargo y una derrota amarga, no hay modo de embellecer eso”, dijo el candidato del SPD y ministro de Exteriores saliente, Frank-Walter Steinmeier, quien anunció una “dura oposición” parlamentaria.