- Consejo de Seguridad tajante con gobierno de facto
NUEVA YORK/AFP
El Consejo de Seguridad de la ONU exigió ayer al gobierno de facto de Honduras cesar el hostigamiento de la embajada de Brasil, donde se encuentra refugiado el presidente depuesto Manuel Zelaya.
El Consejo de Seguridad llamó “al gobierno de facto en Honduras a cesar de acosar a la embajada de Brasil y a suministrarle los insumos necesarios, incluyendo agua, electricidad, alimentos y continuidad de comunicaciones”, dijo la presidenta de turno de ese órgano, Susan Rice, de Estados Unidos.
El pronunciamiento fue el desenlace de una reunión convocada a pedido de Brasil, cuyo canciller Celso Amorim presentó un informe oral denunciando los “actos de hostigamiento” contra la sede diplomática.
“Los miembros del Consejo destacaron la necesidad de respetar el derecho internacional, preservando la inviolabilidad de la embajada de Brasil en Tegucigalpa” y de “garantizar la seguridad de los individuos en sus locales”.
Centenares de soldados y policías antimotines fuertemente armados rodean la embajada, situada en una céntrica zona de Tegucigalpa, donde el derrocado Zelaya permanece junto a seguidores y algunos miembros de su familia.
Rice destacó que “el Consejo de Seguridad llama a todas las partes a permanecer en calma y abstenerse de acciones que puedan provocar una escalada de la situación o que coloque a individuos en riesgo”.
SEDE SITIADA
Según Amorim, “la embajada ha estado virtualmente sitiada” desde el lunes pasado, cuando el presidente constitucional hondureño Manuel Zelaya halló refugio en ella tras ingresar de incógnito al país.
“El Gobierno de Brasil está muy preocupado de que la misma gente que perpetró el golpe de Estado en Honduras puede atentar contra la inviolabilidad de la embajada, para detener por la fuerza al presidente Zelaya”, agregó.
Amorim dijo que la sede diplomática “ha sido sometida a actos de acoso e intimidación por las autoridades de facto”, incluyendo cortes de agua y electricidad, bloqueo de comunicaciones, equipos de agresión sonora y obstáculos a la libre circulación de personal y víveres.
GOBIERNO DE FACTO NIEGA INGRESO DE MÉDICOS
Cristoph Kléber, delegado regional del Comité de la Cruz Roja Internacional, denunció ayer que el gobierno de facto no permitió el ingreso en la embajada a un grupo de médicos que pretendió atender a las supuestas víctimas de unos gases tóxicos que habrían lanzado las fuerzas del orden.
“Yo sí logré ingresar en la embajada, pero no soy médico” y “desgraciadamente no fue posible que ingresase el personal médico”, dijo Kléber.