La Despensa Familiar, un supermercado de capital guatemalteco, fue totalmente saqueado. (LA PRENSA/AFP/JOSÉ CABEZAS)

Saqueo y vandalismo en Tegucigalpa

Restaurantes, supermercados, bancos y tiendas fueron asaltados Ver GalerÍa de Fotos > TEGUCIGALPA, HONDURAS Tres supermercados, cuatro restaurantes y dos sucursales bancarias fueron entre otros algunos de los establecimientos saqueados la madrugada de ayer en Tegucigalpa, donde a pesar del toque de queda, la Policía reportó actos de vandalismo en al menos 50 puntos de […]

  • Restaurantes, supermercados, bancos y tiendas fueron asaltados
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    TEGUCIGALPA, HONDURAS

    Tres supermercados, cuatro restaurantes y dos sucursales bancarias fueron entre otros algunos de los establecimientos saqueados la madrugada de ayer en Tegucigalpa, donde a pesar del toque de queda, la Policía reportó actos de vandalismo en al menos 50 puntos de la capital.

    Un total de 113 personas fueron detenidas por su vinculación con los saqueos y actos vandálicos, indicó el vocero de la Policía, Orlin Cerrato, quien explicó que debido al número de incidentes suscitados simultáneamente, la Policía y el Ejército tuvieron dificultades para poner orden a pesar de estar vigente el toque de queda.

    La convulsión aumentó en Tegucigalpa con una serie de saqueos y actos vandálicos registrados en seis barrios y colonias.

    “Hay un clima de inseguridad provocado por los simpatizantes de Zelaya, que se enfrentan a la Policía con el fin sembrar el caos y la destrucción especialmente en la capital y que ignoran el toque de queda prevaleciente en el país”, dijo Cerrato.

    Afirmó que un puesto policial fue incendiado entre la noche del martes y la madrugada del miércoles.

    “Tuvimos que hacer esfuerzos para enviar los agentes a tantos lugares diferentes de la ciudad para combatir esos múltiples hechos repudiables y delincuenciales de gente que ignoró de manera adrede el estado de emergencia que vivimos”, afirmó Cerrato.

    La zona de El Pedregal, al suroeste de la ciudad, fue una de las convulsas.

    “Mire compa —dice un vecino—, aquí el que no se llevó algo fue por dormido, porque todo mundo lleva su cosita”. Una señora, de unos setenta años y con ropa de dormir, no deja de hablar y con lujo de detalles narra la violencia y el saqueo de tiendas y supermercados: “Eso jamás se había visto, qué cosa más horrible, los hondureños no hemos sido así”.

    Los simpatizantes del presidente depuesto Manuel Zelaya Rosales no permitieron el ingreso de la fuerza policial y otros que aprovecharon las circunstancias saquearon una sucursal del banco Azteca, una tienda de electrodomésticos Elektra, un supermercado y un centro de venta de telefonía celular.

    “AUTOABASTECIMIENTO”

    Unos lo llaman vandalismo, saqueo, pero la llamada Resistencia del Golpe de Estado, una organización que aglutina a las fuerzas que apoyan a Zelaya, le llama con otro nombre.

    Efectivamente, la llamada resistencia ha sacado un comunicado para justificar esta acción y ha señalado que se trata de “autoabastecimiento de la población ante la carestía de alimentos”.

    El problema es que el vandalismo no sólo arrasó con la comida de los supermercados, sino que asaltó la caja de la agencia bancaria y se llevó unos 500 mil lempiras en efectivo (unos 26 mil dólares), pero también se llevaron refrigeradoras, televisores plasma, computadoras, lavadoras, secadoras.

    El Pedregal parecía ayer al amanecer una zona de guerra y no es exagerar decir que el ambiente en la zona era de postguerra: un camión dado vuelta, motocicletas destruidas, piedras regadas en las calles, papeles que tapizan las calles, barricadas por aquí, barricadas por allá, un tenue humo que sale de los contenedores de basura pintan el lugar como un paisaje lúgubre, triste.

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