La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó ayer martes una vacuna contra la gripe A H1N1, abriendo el camino para que el mes próximo comience una campaña de vacunación, dijo la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius.
Al hablar ante un grupo de parlamentarios en la Cámara de Representantes, Sebelius precisó que la Administración había comprado 195 millones de dosis de la vacuna a cinco fabricantes, de las cuales un tercio estará disponible a partir de octubre.
La secretaria de Salud de Estados Unidos confirmó que las vacunas se administrarán en los centros autorizados “sin coste alguno para los estadounidenses”, aunque advirtió que los proveedores podrían cobrar una cantidad por imponerla.
“El programa de vacunación H1N1 de 2009 comenzará a mediados de octubre, pero pequeñas cantidades de vacunas estarán disponibles desde la primera semana de octubre”, aseguró.
La vacuna se administrará o bien mediante una inyección elaborada con el propio virus muerto de H1N1, o con un spray nasal hecho con virus vivo y debilitado, según la secretaria de Salud.
LA POBLACIÓN PRIORIZADA
El director del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Thomas Frieden, coincidió con la estimación de la secretaria de que las primeras dosis deberían estar disponibles “en alrededor de tres semanas”.
La vacunación será opcional, pero se dará prioridad a cinco grupos considerados de riesgo: mujeres embarazadas, personas en contacto con niños, personal médico, niños y jóvenes de seis meses a 24 años y personas de menos de 65 años que sufran otras enfermedades, según las recomendaciones del centro federal de control y prevención de enfermedades (CDC).
En total, estos grupos suman alrededor de 160 millones de personas en el país, lo que agotaría la mayor parte del suministro de vacunas contratado por el Gobierno estadounidense.
MÁS DE 3,000 MUERTOS
Tras detectarse el primer caso de gripe A en México, el pasado marzo, las empresas farmacéuticas, apremiadas por la demanda de los gobiernos, se han lanzado a una carrera para fabricar una vacuna que combata el virus de la enfermedad.
El pasado 11 de junio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una pandemia de gripe A a nivel global, que ha cobrado la vida de al menos 3,205 personas en todo el mundo.
Ha causado 9,079 hospitalizaciones y 593 muertes en Estados Unidos, y presenta ahora una actividad especialmente intensa en el sureste del país.
El 40 por ciento de los casos graves y las muertes causadas por la gripe A corresponde a personas sanas, y la tasa de mortandad es ligeramente más alta en las edades de entre 25 y 49 años, afirmó ayer Sin-Lun Tam, experto de la OMS.
“Aún no sabemos con exactitud de dónde vino este virus. Hasta ahora el A H1N1 prácticamente no ha mutado. Ello es una suerte. Las cepas son muy homogéneas. Las complicaciones pulmonares se registran con más frecuencia que en la gripe común estacionaria”, resaltó el especialista en Viena, en el Congreso anual de la Sociedad Respiratoria Europea.