- “Desvisan” hasta a empresarios y les expulsan a un embajador en Ginebra
GINEBRA y TEGUCIGALPA
José Delmer Urbizo, embajador de Honduras en Ginebra, favorable al presidente de facto en ese país, Roberto Micheletti, fue expulsado este lunes del recinto del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
“Me quieren sacar por la fuerza por orden del Presidente del Consejo (el diplomático belga Alex Van Meeuwen), no me han dado derecho a réplica, contra toda ley, no me permiten hablar, es una violación de los derechos humanos”, declaró Urbizo a los periodistas presentes en uno de los pasillos de la sala, cuando varios guardias de la ONU trataban de convencerlo de abandonar la reunión pacíficamente.
Una vez fuera de la misma, exclamó: “He sido expulsado, pero vamos a volver después de las elecciones”, en alusión a la convocatoria de elecciones generales en Honduras, lanzada por el Gobierno de facto de Micheletti, previstas para el 29 de noviembre.
Los diplomáticos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU se habían caldeado por la mañana, al bloquearse la reunión a instancias del grupo de países latinoamericanos y del Caribe, opuestos a la participación de Urbizo en las deliberaciones, quedando suspendido el debate hasta la tarde.
Al reanudarse la sesión, el embajador de México, Juan José Gómez Camacho, anunció haber entregado al presidente copia de unas cartas provenientes de Patricia Rodas, ministra de Relaciones Exteriores de Honduras del Gobierno del presidente depuesto Manuel Zelaya, indicando que el embajador Urbizo había sido cesado en sus funciones.
Brasil, Argentina y Cuba se habían anticipado a México y exigieron que la delegación diplomática de Honduras sea compuesta por personas expresamente autorizadas por el presidente legítimo de ese país, recordando las condenas al golpe de Estado de Micheletti dispuestas por la Asamblea General de la ONU y por la Organización de Estados Americanos (OEA).
EMPRESARIOS PIERDEN VISAS
El Gobierno de facto de Honduras lamentó ayer que Estados Unidos esté revocando visas a empresarios del país centroamericano, como medida de presión para que el derrocado presidente, Manuel Zelaya, sea restituido en el poder.
El canciller hondureño, Carlos López, dijo en rueda de prensa que tiene conocimiento de que se “ha afectado a algunos representantes del sector empresarial que viajaban (la semana pasada) a Estados Unidos”, donde tenían “reuniones concertadas con congresistas distinguidos”.
A uno de los empresarios, el presidente de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), Adolfo Facussé, se le prohibió el ingreso el sábado en la ciudad estadounidense de Miami, adonde viajó por motivos de salud de su hijo y para dar a conocer su punto de vista sobre la crisis a senadores republicanos del Estado de Florida.
Facussé, quien regresó a Honduras el mismo sábado en un vuelo comercial, dijo hoy a periodistas que se reserva el derecho de proceder legalmente “contra la gente del Departamento de Estado” que le privó del “derecho” de exponer ante senadores de Florida la versión de los empresarios hondureños sobre la crisis.
Agregó que él es amigo de Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio pasado y sustituido ese mismo día por Roberto Micheletti, y que en lo único con lo que no estuvo de acuerdo con el presidente derrocado fue en sus pretensiones de reformar la Constitución.
Facussé dijo que quiere que los Estados Unidos “limpien” su nombre y digan, para que “se sepa”, las causas por las que han revocado su visa para entrar a ese país porque, según él, no ha sido por corrupción, narcotráfico u otro tipo delito, sino por una decisión política.