- Misión Técnica de China Taiwán instala un mega biodigestor en Rivas
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Los lechones que a diario nacen en la Granja Porcina Experimental de Rivas serán calentados, desde ahora, con los mismos excrementos que día a día desechan sus propios progenitores. La energía también será utilizada para iluminar, por la noche, todos los corredores de la granja animal.
Eso será posible con la reciente instalación de una mega y moderna planta de biodigestor, que aprovechará los desechos orgánicos que a diario desechan los animales para producir biogás, una barata fuente de energía que la Misión Técnica de China Taiwán pretende aprovechar en los próximos años.
La planta fue inaugurada en Rivas por el Embajador de China Taiwán, Chin-Mu Wu, quien expresó, en presencia de decenas de campesinos que asistieron al evento, el interés de su Gobierno de llevar este tipo de energía limpia a una 30 familias pobres del país.
“Este proyecto lo queremos ampliar a otras zonas, a otros departamentos para compartir con todos ustedes este tipo de tecnología”, expresó.
Indicó que si bien es cierto en Nicaragua existe este tipo de producción de biogás, “lo que nosotros queremos es traer la tecnología que se está usando en Taiwán”.
“Con este biogás podemos llevar luz a los lugares muy apartados, en vez de llevar luz convencional que cuesta mucho (dinero), pero que con este sistema podemos convertir la basura en oro”, es decir, en electricidad.
Destacó, por ejemplo, que con la instalación de este biodigestor la Granja tendrá un ahorro mensual de 1,400 dólares en el consumo energético convencional.
Esa misma experiencia pretende la misión taiwanesa repetir con otras 30 familias en los próximos meses, que serán capacitadas sobre el funcionamiento del sistema.
El jefe de la diplomacia taiwanesa en Nicaragua, detalló que para este proyecto piloto se invirtieron 67,700 dólares.
¿CÓMO FUNCIONA?
La planta de biogás está integrada por construcción de cinco biodigestores, una pila de recolección del desecho animal, una área de lavado, una separadora de sólidos, bolsas recolectoras de los residuos, una torre de purificación y una amplia red de tubería que funcionará a base de presión.
Durante la inauguración de la planta, Chung-Wei Hsieh, técnico encargado de la granja porcina, explicó que el sistema inicia con la limpieza de todas las galerías con agua a presión, cuyo estiércol se mezcla con agua y fluirá por los canales de drenaje y llegará a una pila de absorción.
Seguidamente, una maquinaria separadora envía los materiales sólidos a un depósito de recolección y los líquidos son enviados a los biodigestores, añade.
Dentro de los biodigestores la materia pasa por varios procesos hasta transformarlo en gases por la fermentación. Posteriormente, el nitrógeno que se desprende del proceso es enviado por una tubería a una pila receptora para, posteriormente, regarlo a los campos agrícolas.
En tanto el metano, principal gas productor de energía, es recolectado en unas bolsas especiales, traídas de Taiwán y que es filtrado por una torre separadora de gases inertes y perjudiciales.
De ese proceso se desprenden gases limpios, los que son enviados a un gasoducto a las galeras maternas, para ser utilizados como calefacción para los lechones, precisó el experto.
A la ceremonia inaugural participó el jefe de la Misión de Taiwán, Francisco Wang y el Viceministro del Ministerio Agropecuario y Forestal, Benjamín Dixon, entre otros.