- Reforma tributaria y caída de precios atizan falta de alimento
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Casi un mes ha pasado desde que los productores sembraron parte de la cosecha de postrera, uno de los ciclos más grandes de la producción nacional, pero hasta hoy la semilla en el campo no ha germinado.
No es por falta de fertilizante ni porque la tierra haya quedado mal arada, sino porque “en el Occidente y Norte del país no ha caído ni una gota de agua. El invierno se está retirando temprano”.
Para evitar pérdidas económicas, otros productores han decidido este año no sembrar porque los estragos del fenómeno de El Niño en Nicaragua “son inminentes”.
Ésa es la realidad que actualmente están viviendo miles de pequeños, medianos y grandes productores del país, que dicen sentirse abandonados por el Gobierno, que carece de un plan para enfrentar el cambio climático.
Los ganaderos no son la excepción. Hoy más que nunca dicen ver amenazados por la sequía sus extensos y verdes campos de pastizales, principal alimento de sus animales.
Para el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Manuel Álvarez, el pronóstico hecho por el relator especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter, sobre una posible crisis alimentaria que vivirá el país a principio del 2010, es una crisis “que se ve venir”.
La fuerte lluvia que cayó el pasado viernes sobre el territorio nacional fue recibida por los productores, según Álvarez, como “una bendición de Dios” porque los campos están sedientos de agua.
“El Ineter (Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales) ya nos había dicho que en uno o dos días nos podría caer (la lluvia) de todo septiembre. Ya los daños se sienten, se ven en el campo”, expresó.
Indicó que “hay cultivos en que el daño que ya le ha hecho el fenómeno de El Niño es irreversible”, entre los que figura el maní, sorgo y ajonjolí, así como otros granos básicos.
El presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), Álvaro Fiallos, también confirmó daños en la siembra de postrera, situación que se traducirá en una reducción en los volúmenes de producción en comparación a los alcanzado en la cosecha de primera que fue “buena”.
“Todavía nos queda un mes de agua y esperamos que llueva para que nazca lo que ya se ha sembrado y que por lo menos tengamos alguna cosecha de postrera”, expresó.
Indicó que, si bien es cierto hay zonas en el país donde está cayendo “cierto” volumen de agua, hay otras donde la presencia de la sequía está dando sus primeras señales.
Ambos representantes de gremio coincidieron en que la sequía incidirá principalmente en la siembra de granos básicos, entre ellos el maíz y el frijol.
“Está sembrado una buena parte de la cosecha, pero todavía no ha nacido por falta de agua. Estamos esperando haber qué pasa”, precisó.
“La cosecha de postrera está atrasada. Va a haber una disminución en la producción, lo que no sabemos hasta cuánto se va a disminuir”, añadió.
La producción de postrera aporta cerca del 60 por ciento de la cosecha nacional, pues unos 200 mil pequeños y medianos agricultores siembran frijol, ajonjolí, sorgo y maíz.
ALIMENTOS SE VAN A ENCARECER
Fiallos no descartó que en los próximos meses el precio de los alimentos se eleven como consecuencia de la reducción en la cosecha.
“Hay situaciones muy difíciles en algunas zonas secas, pero nacionalmente esperamos compensar con la siembra de apante en la zona donde está lloviendo”, indicó.
El gerente general de Agropecuaria La Fise, Enrique Zamora, también reconoció que vendrán tiempos difíciles para Nicaragua a consecuencia de la sequía, que “ya se está sintiendo en el país”.
“Hasta el día de ayer (el pasado viernes) no había llovido en Nicaragua y eso va a afectar sin duda la siembra de postrera”.
Zamora expresó que el problema es que no existe un plan nacional que proteja a los productores frente al fenómeno climático.
“No sería raro ver una reducción en la producción nacional, principalmente la de postrera porque no hay agua”, expresó.
Indicó que en la zona del Pacífico y las áreas secas es donde mayores daños se reportan en la siembra.
“Tenemos que prepararnos para un posible desabastecimiento de alimento en el país en los próximos meses, porque la sequía ya está haciendo sus estragos en la producción”, acotó.
REFORMAS FISCALES Y CAÍDA DE PRECIO PONEN EN SITUACIÓN VULNERABLE
Pero las preocupaciones del sector productivo van más allá de los efectos que la sequía traerá en la producción nacional.
Lo que resiente al sector, además del poco interés que el Gobierno ha mostrado al tema de la sequía, es la propuesta de reforma fiscal que empuja éste y que viene a poner en desventaja al gremio frente al fenómeno.
El directivo de la Federación de Ganaderos de Nicaragua (Faganic), Enrique Aldana, señaló que un aumento en la carga impositiva más la caída en el precio de los productos debilitan al sector ante el fenómeno climático.
Indicó que a eso se suma la poca tecnificación y capacitación que existe entre los productores sobre este tema de El Niño, más la falta de acceso al financiamiento que mantienen.
LA ADVERTENCIA DEL RELATOR DE LA ONU
El relator especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter, advirtió el viernes pasado que se avecina una crisis alimentaria para Nicaragua ocasionada por los estragos que hará el fenómeno de El Niño en la producción nacional.
“No es descabellado creer que va a haber una situación muy grave en los próximos meses en el país, por los efectos (de sequía) del fenómeno de El Niño. No sé con qué preparación cuenta el Gobierno y no sé si puede dirigir una partida de sus recursos para atacar el problema”, vaticinó.
De Schutter advirtió que los primeros estragos de El Niño, que traerá consigo severas sequías, serán visibles entre enero y marzo del 2010.
“Creo que Nicaragua se encuentra en una situación sumamente difícil, no es la peor, ni tan mala como la de Guatemala o Haití, sin embargo se acerca a la situación de esos países y no hay tiempo que perder”, afirmó.