Clementina Alvarado, de la comunidad El Castillo, en el municipio Las Sabanas, dice sentirse “feliz” porque ya tiene agua potable en su casa. (LA RPENSA/ Cortesía CREA)

Fondos para el desarrollo

Fundación Prodel espera invertir este año dos millones de dólares más Clementina Alvarado conoció el agua potable a los 60 años. Ella vive en la comunidad de El Castillo, en el municipio Las Sabanas, en Madriz. Hasta hace poco, ese servicio básico no existía en su comunidad, y para obtenerlo tenían que extraerlo de una […]

  • Fundación Prodel espera invertir este año dos millones de dólares más

Clementina Alvarado conoció el agua potable a los 60 años. Ella vive en la comunidad de El Castillo, en el municipio Las Sabanas, en Madriz.

Hasta hace poco, ese servicio básico no existía en su comunidad, y para obtenerlo tenían que extraerlo de una charca que hay en la propiedad de un vecino.

“Nosotros caminábamos detrás del agua, que era como de charca y teníamos que llevar un trapito para colarla, para pasarla”, recuerda Alvarado.

La Fundación para la Promoción del Desarrollo Local (Prodel), a través de sus estudios demográficos que hacen desde hace 15 años, se enteró del problema que se vivía en El Castillo, y en conjunto con la Alcaldía del municipio introdujeron el servicio de agua potable.

Marlon Olivas, director ejecutivo de Prodel, explica que desde 1994 esa fundación realiza proyectos de desarrollo local, con ayuda de donaciones.

En ese año —cuenta— empezaron a trabajar en cinco localidades y hasta la fecha han logrado efectuar proyectos en 16 municipios del país, más de 650 proyectos de infraestructura y servicios básicos.

La inversión total en esos 650 proyectos es de unos 17 millones de dólares.

La inversión no reembolsable anual es de un promedio de un millón de dólares, pero este año invertirán dos millones en seis localidades más.

PROYECTOS EN CONJUNTO

Olivas explicó que los proyectos no son financiados únicamente por Prodel, sino que la fundación aporta entre un 50 y un 60 por ciento del costo de los mismos.

Las alcaldías, por su parte, aportan un promedio del 35 por ciento del costo del proyecto, y el resto es proporcionado por los pobladores de la comunidad beneficiada. Ese aporte consiste principalmente en mano de obra o materiales que se encuentren en la zona.

Esto —comentó el director de Prodel— permite que los pobladores se apropien del proyecto y lo cuiden.

Además, los beneficiarios reciben capacitaciones en los procesos del proyecto y en la administración de la construcción del mismo.

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