CORRESPONSAL/CARAZO
Estar pendiente de la hora en que llega el agua, para levantarse a llenar bidones y porras, o ir a diario empujando un carretón para buscar el vital líquido al pozo que se ubica en la entrada a la comunidad El Dulce Nombre de Jesús es parte de la rutina diaria que viven los pobladores de ese lugar.
Decenas de personas se encuentran en el desolado, polvoso y quebrado camino que los conduce al pozo ubicado en la entrada de la comunidad, hasta donde acuden a buscar agua para poder bañarse, cocinar y beber.
El vital líquido llega cada tres o cuatro días a sus hogares.
Rosario Cerda, habitante de esta comunidad, dijo que en abril y mayo pasaron sin agua y ahora han estado hasta seis días sin el vital líquido. En su casa viven siete personas, entre ellas cuatro niños, por lo que tiene que ir a diario a buscar agua al pozo y caminar alrededor de dos kilómetros arrastrando su carretón.
“El problema es que los cobros son puntuales y el servicio que da la empresa es malo, aquí ya no se puede vivir así”, agregó Brígida del Rosario Ruiz, ama de casa que habita en la comunidad El Dulce Nombre de Jesús.
A LA ESPERA DE EQUIPO
El delegado departamental de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Santiago Martínez, dijo a LA PRENSA que siguen a la espera del equipo nuevo (que consta de un motor y bomba), para ser instalado y así poder solucionar el problema.
Agregó que está consciente de que el agua llega cada tres días, pero confía que en todo el mes de septiembre le llegue el equipo nuevo, el que tiene un costo aproximado de 50 mil dólares y será enviado de Enacal central.
Martha Hurtado, otra pobladora del sector, señaló que ya están cansados de ese problema y necesitan “acción” porque las autoridades siempre prometen soluciones que no llegan.
Los pobladores señalaron que muchos de los niños que viven en la zona están más propensos a las enfermedades porque no tienen agua para lavarse las manos, ni para tomar y el problema se acrecienta en las casas donde hay niños tiernos, pues si las madres de familia no cuentan con suficiente agua recogida para lavar pañales y asear a los pequeños, la insalubridad estará presente.
DESDE ABRIL
Martínez dijo que el problema de desabastecimiento de agua en la comunidad El Dulce Nombre de Jesús se da desde el primero de abril del año en curso, que fue cuando se dañó el motor.
Agregó que era un motor superficial, se dañó y la bomba también sufrió daños.
El funcionario dijo que se reemplazará todo el equipo del motor superficial y se pondrá un motor y bomba sumergible.
Manifestó que hay tubería que conduce el agua y casualmente en estos días la están cambiando, ya que era de un material obsoleto y debido a las malas condiciones de los caminos quedaban al descubierto y a menudo se reventaban.
El delegado refirió que ya ha conversado con los pobladores referente a ese problema y que mientras no cuenten con el nuevo motor y bomba, el agua les seguirá llegando cada tres días.