- Cartas al Director
Resignación
“Ningún pueblo cree en su gobierno. A lo sumo, los pueblos están resignados”.
Corrupción generalizada
Hablar de reelección en Nicaragua es como un delito, porque los políticos que antes apoyaban a los Somoza y ahora respaldan a Ortega, carecen de vocación y principios democráticos . Su mentalidad es reducida, estando bien ellos no les importa el destino del pueblo ni que se hunda el barco del país.
En otros países , como Brasil y Estados Unidos, hay reelección pero una sola vez, no indefinida como la de Hugo Chávez en Venezuela, quien sigue los pasos de la dictadura vitalicia de los hermanos Castro en Cuba, la cual se ha convertido en una monarquía plebeya que transmite la sucesión de Fidel a su hermano Raúl.
Toda dictadura genera corrupción, la que se ha convertido en un flagelo en Nicaragua. Desde 1926, después del Golpe (Lomazo) de Emiliano Chamorro contra el presidente Carlos Solórzano, los servidores públicos comenzaron a corromperse. De tal manera que en la actualidad la corrupción algunos la ven como natural y hasta legal, ya que las instituciones encargadas de impedirlo no funcionan por obediencia al pacto.
Se requiere de un gobierno honesto, de una Asamblea Nacional independiente, lo mismo que de una Contraloría que ejerza control efectivo, con auditorías y fiscalización de todas las dependencias del Estado.
El pacto Ortega-Alemán ha diseminado la corrupción que inunda todos los poderes del Estado, hasta el ente fiscalizador, la Contraloría que sólo persigue a los que están contra el pacto. Mientras los nicaragüenses cada día nos empobrecemos más, el Gobierno se enriquece vertiginosamente, utilizando su propaganda demagógica de “Pueblo Presidente”.
Los funcionarios que participan en el festín de la corrupción piensan que van a ser eternos y creen que van a evadir la justicia terrenal. Pero de la justicia divina es imposible que se escapen.
Luis Solórzano
Falta de educación
A mi juicio el problema de Nicaragua es sencillo: es falta de educación. No se pueden poner fábricas porque la gente no sabe ni leer. Hay potencial de turismo, pero la gente no habla ni pizca de inglés.
Eddy Kuhl
Leyes ultrajadas
Resultan muy vergonzoso los muchos agravios que las autoridades de alto niveles le causan a disposiciones de contenido legal y de obligatorio cumplimiento.
En las últimas semanas ha sido muy visible el culto a la ilegalidad mediante violaciones ofensivas a ordenanzas de la Constitución Política de la República de Nicaragua. De entrada, estudiosos del Derecho Penal, de lo cual me considero devoto a tiempo completo, manifiestan que el soporte real del Derecho radica en el orden, la justicia y su total respeto y cumplimiento. La justicia, en su real contenido, cumple una función suprema y eso se traduce en que abarca una jerarquía de valores, ordena la vida de relación entre los hombres a fin de que, a cada uno se le reconozca lo suyo, esto es lo que se deriva de todas sus atribuciones.
Existen muchas diferencias de la justicia, entre ellas la que resume de que su sostenimiento y conformación resaltan al hombre justo y al judicial de total respeto. A mí entenderla justicia tiene un solo camino: lo estimable de la rectitud natural que tiene como meta las virtudes de hombres justos, virtuosos y honestos. Duele que autoridades obligadas por la ley, al conocer y tramitar denuncias de ciudadanos que son víctimas de ofensas graves, no encuentren la tutela que merecen para el castigo al o a los denunciados como autores de hechos delictivos.
No olvidemos que se ha violentado la obligación constitucional del ciudadano Presidente de la República, de enviar a la Asamblea Nacional el nombramiento de funcionarios para desempeño de cargos dentro de Nicaragua y los del servicio exterior, y eso tiene un cuestionamiento bien clasificado. El Código Penal de la República de Nicaragua, establecido en el título (XVIII) vinculado a los delitos contra el Orden Constitucional y el título (XIX) que cobija los delitos contra la administración pública son más que claros para interpretar que la distinguida indebida acción u omisión del Ejecutivo, es merecedora de proceso penal.
Como jurista recomiendo con mucho aprecio y estimación a los funcionarios judiciales, actuar con rectitud y erradicar de sus despachos “la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría”, recomendaciones que las hago como mías y que se encuentran en una de tantas de las cartas del apóstol San Pablo. ¡Así sea!
Alfonso Dávila Barboza
Restricciones a jubilados
En la administración anterior del INSS
se estableció un programa que se denominó Casa Xilonem, que vendría a ser una especie de club para el adulto mayor, el cual está ubicado en la parte trasera de la sucursal INSS, hoy conocida como Selim Shible.
El programa serviría para que los jubilados tuvieran un lugar de esparcimiento, ya que sus instalaciones cuentan hasta con billares, sala de baile, etc., así como un comedor y transporte para traer al club y llevar a los jubilados de regreso a su domicilio.
Lo anterior es a toda vista plausible, pero desde el inicio del programa los jubilados fueron seleccionados según el color político del presidente ejecutivo de turno, repitiéndose el doloroso error de la exclusión por razones políticas partidarias, sembrando con ello la división entre jubilados hermanos y provocando además una natural e inevitable envidia. Por otro lado se violenta uno de los principios sagrados de la Seguridad Social como es la solidaridad y su filosofía de que si se beneficia a un jubilado se tiene que beneficiar a todos. No somos un grupito de 1,200 jubilados, sino de 43,000 jubilados en la actualidad.
El programa inició con esos 1,200 jubilados, pero actualmente hay alrededor de 800, ya que algunos no pueden llegar por diferentes razones y otros han fallecido, quienes no son reemplazados, ya que esto es parte de la estrategia de esta nueva administración para acabar con el programa.
Hace pocos días se le comunicó a esos jubilados que el transporte quedaba suspendido, lo que viene a imposibilitar la asistencia al club de casi la mitad de ellos, por razones de impedimentos físicos y enfermedades. El tiro de gracia lo van a recibir pronto, ya que es un secreto a voces que el comedor lo van a cerrar de un momento a otro.
Yo soy uno de los jubilados excluidos y creo que la actual administración del INSS va a cometer también otro grave error social, ya que dejará al desnudo de una sola vez que no existe la más mínima sensibilidad hacia los jubilados. Si a este pequeño grupo se les está quitando la comida, hagámonos la siguiente pregunta: ¿Qué no podría hacer después la presidencia ejecutiva del INSS con el resto de los jubilados?
Miguel Altamirano
Jubilado INSS # 88386
Llamado a Primera Dama
A través de este Diario me dirijo a la Primera Dama de la República, señora Rosario Murillo, ya que en su despacho no han contestado a mis cartas de solicitud de una cita con ella para explicarle el proyecto de solucionar el problema de las pandillas de los barrios de Managua, pues sus padres no tienen control de sus hijos.
En base a que la ley de la niñez y la adolescencia dice que el Gobierno puede crear un centro de rehabilitación para los adolescentes, propongo crear un centro productivo de reeducación para acabar con las pandillas. Dicho centro estará ubicado en la zona atlántica y necesita el apoyo del Gobierno mediante la donación de 50 manzanas de terreno.
El centro de rehabilitación sería integrado por 500 ó 600 jóvenes de las pandillas, ladrones y drogadictos. Inicialmente sería mantenido por el Gobierno y después autosostenido por la cosecha que se produzca el centro.
Para ampliar respecto al tema la señora Murillo me puede llamar a los siguientes números telefónicos: 2289-0414 ó 8357-0567.
Francisco José Padilla
Confusión con billetes
Los nuevos billetes emitidos por el Banco Central de Nicaragua están causando problemas a la población, particularmente a personas de la tercera edad, ya que las denominaciones de 200 córdobas y de 20 córdobas son del mismo color a ambos lados, lo cual provoca equivocaciones que causan pérdidas.
Sería bueno que los próximos billetes que emita el Banco Central no tengan el mismo color que los de otras denominaciones, para evitar problemas como el señalado.
Salvador Pérez González