- Sujetos con distintivos del FSLN alegan que la Intendencia de la Propiedad les prometió titulación
CORRESPONSAL/ RIVAS
Las invasiones de tierra en las costas de Tola, Rivas, continúan desenfrenadamente. Esta vez, un grupo de casi 300 personas que dicen ser parte de tres cooperativas, pretende que el Estado les otorgue títulos sobre una propiedad perteneciente a la sociedad anónima Dávila Bustos Monestel, la cual es representada por Víctor Manuel Dávila Dávila.
La propiedad invadida es conocida como finca El Alacrán y tiene una extensión de 180 manzanas, sostuvo Víctor Manuel Dávila, quien representa a la sociedad Dávila Bustos Monestel, quien alega ser el dueño de la misma desde hace cinco años cuando la sociedad familiar compró varios lotes a la sociedad de Gestiones y Negocios Inmobiliarios (Geninsa) del ex presidente Arnoldo Alemán.
Pero desde el pasado martes llegaron a la finca varios vehículos que transportaban a los supuestos cooperados, los que estaban armados de cuchillos y machetes y usaban trajes estilo camufle.
Según los denunciantes, la mayoría portaba distintivos del Frente Sandinista como banderas, camisetas y hamacas rojas y negras.
Cuando LA PRENSA se presentó al lugar, un sujeto que se encargaba de cuidar el portón de la finca nos remitió con su supuesto líder Francisco Tercero Norori, sin embargo otro cuidador nos impidió el paso.
El sujeto armado de machete y con un cuaderno nos pidió identificación, tomó el carné y anotó los datos en su cuaderno, luego nos dijo que no podían decir nada. “Si fuera del canal 4 o el 19 sí habláramos”, indicó otro miembro del grupo.
Tras ser impedidos de realizar nuestra labor, buscamos la versión del antiguo cuidador de la propiedad de nombre Santos Guevara, quien detalló que la finca es de la sociedad que representa Víctor Manuel Dávila, a quien según Guevara le trabaja desde el 2008, y relató que en la finca hay 196 cabezas de ganado, pero las declaraciones de Guevara fueron interrumpidas por un nutrido grupo de los tomatierras, quienes comenzaron a decirle al cuidador que no dijera mentiras.
En ese momento el grupo de tomatierras que no quiso identificarse dijo que las tierras donde ellos estaban eran del Estado y que eran tres cooperativas que esperaban que les entregaran un título por parte de la Procuraduría, mientras lanzaban improperios contra el dueño de la propiedad del que dijeron que no era nicaragüense.
Cuando nos retiramos del lugar encontramos nuestro medio de transporte con las llantas desinfladas, mientras una camioneta color crema que ocupa el grupo de toma tierras para movilizarse, tenía tapadas con ramas y bolsas plásticas las placas del carro.
En el momento que tratábamos de salir del lugar, otro grupo de tomatierras salió al frente y nos dijo que estaban ahí porque, según ellos, el Estado tiene 3 mil 242 manzanas en el sitio conocido como San Martín, de las cuales supuestamente forma parte El Alacrán.
Este grupo está arraigado en la finca Betania, la misma que Geninsa ofreció titularla a favor de los Habitantes de Caña de García y Astillero.
Este mismo grupo señaló que ellos fueron los que habían llegado hace quince días a las tierras de Geninsa, pero que se habían retirado por evitar un derramamiento de sangre, cuando fueron sacados por pobladores de la zona.
Detallaron que unificaron tres cooperativas, las cuales llamaron Socios del campo, Olivos de Paz y Prudente Serrano, los que integran la gran cooperativa San Martín.
Según ellos, la Procuraduría y la Intendencia de la Propiedad les prometió que les entregarían un título, “si esto no fuera del Estado la Procuraduría ya nos hubiera venido a sacar con la Policía”, indicó el ocupante de la propiedad.
Pero el procurador de Rivas, Wilber Ibarra Blanco, negó que esa institución esté mandando gente a meterse a propiedades privadas. “Ésa no es política de este gobierno”, detalló.
Ibarra dijo que El Alacrán no es del Estado, pero que el remanente de la finca Betania que, según él, es de 150 manzanas, “sí le pertenece al Estado, pero en este momento no le hemos dado ningún título a nadie sobre esa propiedad, y si alguien lo anda, es falso”, precisó.
El abogado de Víctor Dávila, Javier Cardoza, dijo que lo que ocurre con las propiedades invadidas genera una situación caótica en la seguridad de la propiedad privada y de los mismos inversionistas, y detalló que a su cliente es la segunda vez que le invaden la propiedad.
La finca El Alacrán es parte de un lote de cuatro propiedades que la sociedad Dávila Bustos Monestel le compró en el 2004 a Geninsa. Esta venta fue concretada el 24 de mayo del 2004, y la suma total de las propiedades fue de 811 manzanas.
El lote correspondiente a la finca El Alacrán es el 26,683, asiento tercero folio 028 y 030 del tomo 399 del Libro de Propiedades del Registro Público del departamento de Rivas.