- Cartas al Director
Educación
“El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano”.
El alfabético
Hoy 8 de septiembre se celebra a nivel mundial el día de los (as) alfabéticos (as) que saben utilizar las letras en la transcripción de los sonidos de una lengua, y lo bueno es que ahora los celebramos con “el 96.44 por ciento de alfabéticos” de Nicaragua, según la proclamación oficial del gobierno de turno.
Estando de paso por la ciudad de Managua en el diario trajín de Don Quijote de la Mancha, por alcanzar una vida mejor, fui sorprendido por la rabieta de los chuchos en las calles de Managua, con lo cual fui forzado a visitar al oftalmólogo. Esperando ser llamado a consulta pude ver las vivencias de don Marcelino, el analfabeto conocido por don Fabio Gadea Mantilla. El oftalmólogo le preguntó qué letra es ésta, y el paciente bajó la cabeza. No mire para abajo, es malo para sus ojos le dijo. Ahora el oftalmólogo le dice: ¿puede ver esto? ¡Sí! ¿Qué cosa es? Es un dos. ¿Seguro? Sí son los dos dedos de su mano. Ahora viene una nueva figura, ¿qué vez ahora? Un uno. ¿Seguro? Sí, es un dedo de su mano. De nuevo la letra: ¿qué letra es ésta? Otra vez baja la cabeza. No mire para abajo, es malo para sus ojos. Y la enfermera le pregunta: ¿sabe leer? ¡No! No sé qué figura es ésa. Me quedé pensando: ¿por qué será que sólo conoce el 1 y el 2 por señas? Analícenlo ustedes: ¿por qué será?
Y como ahora somos el 96.44 por ciento alfabético (a) de Nicaragua, por favor visiten las pocas bibliotecas a su alcance, practiquen la lectura, a lo mejor llegamos a ser grandes personajes de la historia siendo autodidactas. No acudieron a una educación formal, pero sí decidieron, documentarse, leer, discernir, descubrir la verdad objetiva, sin sesgo ni interpretaciones ajenas.
Adrián Sevilla
Ortega igual que Somoza
Los extractos de un discurso pronun-
ciado por el doctor Eduardo Montealegre Callejas hace treinta y dos años, que fue publicado el pasado viernes en las páginas de Opinión de LA PRENSA, nos revelan que después de tres décadas los nicaragüenses seguimos padeciendo los mismos vicios, abusos de poder y corrupción gubernamental, igual al que nos tenía sometido el Gobierno somocista en el siglo pasado. La denuncia de la competencia desleal al sector productivo por parte del Gobierno, que se practicaba en el régimen somocista, no tiene diferencia alguna a los realizados por Ortega hoy. Albanisa, Caruna, Alba Transporte, Albalinisa y otras, son empresas que florecen a la sombra del Gobierno. Con ellas se practica todo un cóctel de violaciones a los más elementales principios de la libre empresa, el favoritismo político fomentado por la familia gobernante en estos escasos tres años, sobrepasan por mucho los practicados por el somocismo durante sus más de cuarenta años de gobierno.
Cuando el doctor Montealegre Callejas alertó al gobierno de Somoza sobre las posibles resultantes de su actuación, dijo textualmente: “la verdadera estabilidad sólo podrá ser el resultado de un cambio político fundamental que evite la lucha aniquiladora. La mayoría de los nicaragüenses tiene derecho a reclamar la alternabilidad en el mando de la Nación y una transmisión real de poder que permita que hombres nuevos e íntegros inicien un proceso de democratización y se dediquen, afanosamente y sin obstáculos, a la gran tarea de la reconciliación nacional. La negación de estas aspiraciones podría sumirnos en una confrontación fratricida y destructiva de nuestro mundo económico y social”. Estas palabras, que para desgracia de los nicaragüenses resultaron proféticas, no fueron escuchadas al igual que muchas otras voces que se alzaron para llamarnos a la reflexión. Al final nuestro pueblo acabó pagando con 50 mil vidas, más de 100 mil discapacitados, cuarenta años de retroceso económico y una sociedad que todavía no se recupera de la fragmentación a que fue sometida. Para colmo de males, Ortega y Somoza resultaron siendo la misma cosa.
Guillermo E. Miranda
Tiranía de la falsedad
Por supuesto que la Primera Dama de la República, Rosario Murillo, al criticar recientemente el supuesto modelo que ella dice nos quiere imponer la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos, está echando tierra en las caras a estos organismos. ¿Por qué? Porque ella es incapaz de reconocer sus falsedades y sus mentiras.
Murillo no tiene argumentos lógicos y verdaderos, se transforma en “víctima” de los que ella llama “imperialistas”. ¡Cuánta falsedad! Y todavía pretende que el pueblo de Nicaragua aplauda sus mentiras. ¡Por favor! Que no nos involucre a los nicaragüenses dentro del “nosotros” que dice no querer el modelo que ella rechaza, porque es incapaz de vivirlo y respetarlo.
Robar unas elecciones será siempre eso, un robo. No tiene otro nombre. No quiera estar tapando con frases inoperantes el hedor que sale de las ollas donde se ha cocinado el fraude electoral.
Mary Cruz
“Pelioneros”
La emboscada falló. Los amigos “pelioneros” de la vecindad intentaron linchar a uno de los muchachos para impedir que éste deje estacionar patrullas alrededor de la casa y policías cuiden su predio.
Como lo he dicho, es un barrio complicado ese del sur. Por esos lados los terroristas y narcotraficantes mueven las piezas de corrupción para ocultarse y mantener impune su negocio.
Pero, ¿qué temen los muchachos “pelioneros” del barrio? ¿Acaso esconden algo?
El líder es Hugo Chávez, quien durante años amplifica un discurso antiimperialista, en referencia a Estados Unidos. No obstante accede a que “otro imperio”, Rusia, navegue en sus aguas territoriales, entrene a sus hombres y reciba ayuda militar, ostentando el poderío ajeno para amedrentar a sus vecinos.
Es como el cazador que saca la escopeta por la ventana para que los de al lado se den cuenta que puede matar más que palomas.
Lo de Bariloche, Argentina, en la asamblea de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), fue una celada contra Álvaro Uribe. La oposición de los vecinos pelioneros, a que Colombia instale bases gringas para combatir el narcotráfico y el terrorismo, suena sospechosa.
¿Por qué tanta alharaca ahora, si Colombia tiene asesoría desde 1952?
Chávez ha mancillado a los colombianos sin que nadie se lo impida. En otros tiempos tendría tintes demagógicos, pero Venezuela no está en elecciones.
Ha dicho que Colombia es un narco-Estado por el pasado dudoso de ciertos parientes y amigos de Álvaro Uribe, vinculados a investigaciones de narcotráfico. Es cierto que en mi país el negocio maldito continúa y que la corrupción todavía permite que sea permeable la sociedad y la política, pero dudo que el Estado sea narcotraficante.
Amenaza a Colombia con romper relaciones, sabiendo que Venezuela es el segundo socio comercial en el exterior (después de Estados Unidos), poniendo en jaque a los comerciantes e industriales para que presionen a Uribe de mantener la cabeza gacha. El mandatario no se rindió ante la arremetida acusatoria en Bariloche. Primero la dignidad, antes que arrodillarse.
Chávez siempre ha ensalzado a las FARC. Informes de inteligencia evidencian que permite a los guerrilleros refugiarse en Venezuela cuando el ejército colombiano los hostiga.
Chávez ha brindado honores a “Raúl Reyes”, apologizando su lucha terrorista, desde que fue muerto en un campamento rebelde instalado en Ecuador (“Reyes” fue secuestrador y asesino).
Chávez no da ninguna muestra de luchar contra el narcotráfico; no hay capturas de capos ni decomisos de droga.
Entonces, ¿qué intereses pueden estar protegiendo al oponerse a que Estados Unidos ayude a Colombia a combatir el terrorismo y el narcotráfico?
La única estabilidad que se vulnera al construir campamentos militares e instalar radares satelitales es la de los cárteles de la droga, incluyendo el de los guerrilleros sin ideología.
Muchos acusan a Chávez de tener compromisos con delincuentes y no porque sea narcotraficante, sino porque, dicen, permite el trasiego de la droga y el lavado de dinero. Probarlo es difícil, pero sus paisanos repiten: blanco es y gallina lo pone.
Raúl Benoit
Mejores alumnos
A través de este prestigioso Diario quiero felicitar a los estudiantes de Carazo, que resultaron ser los mejores alumnos a nivel nacional de educación primaria y secundaria; pero más que a los alumnos, felicito también a sus maestros; porque sin un buen maestro no pueden haber buenos alumnos.
Es loable la labor de los maestros de la zona central de Nicaragua, que desde hace unos años han formado a los mejores alumnos de Nicaragua.
Socorro López Cano