La Alianza Republicana Nacionalista (Arena) criticó ayer la “falta de rumbo” en los 100 primeros días de gestión del presidente de El Salvador, Mauricio Funes, quien asumió tras 20 años de gobiernos de ese partido.
“En la sensación de la población sentimos que no existe ningún rumbo claro, no sentimos que haya una visión que todos podamos compartir de país”, declaró en conferencia de prensa el ex mandatario Alfredo Cristiani, quien lidera este partido de derecha.
Cristiani, que gobernó El Salvador entre 1989 y 1994, cuestionó las “constantes contradicciones” entre Funes y el gobernante partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), la ex guerrilla, que llegó por primera vez al poder en el país.
“Aquí no sabemos si la visión de país es la ortodoxia del FMLN o lo que el presidente Funes expresó el 1 de junio (cuando asumió su Gobierno de cinco años)”, sostuvo.
Por su parte, Ruy César Miranda, otro de los dirigentes de Arena, denunció que el Ministerio de Educación, que dirige el vicepresidente Salvador Sánchez Cerén, “trabaja bajo orientación cubana y venezolana para convertir al sistema educativo en un instrumento político”, aunque no suministró mayores detalles.
Al aludir a los aspectos positivos de la actual administración, los dirigentes opositores aseguraron que “únicamente están funcionando” los programas que dejó Arena, cuyo último Gobierno lo encabezó el ahora ex presidente Elías Antonio Saca.
Cristiani criticó igualmente los despidos en las entidades públicas y advirtió que su partido evitará la salida de unos 41,000 empleados cobijados hasta diciembre en un régimen de contrato.
Se quejó, asimismo, de la “inexperiencia en los funcionarios”, y dijo que los que han asumido responsabilidades de Gobierno “como que no estaban preparados para asumir las responsabilidades”.
Consultado sobre el tema, Funes consideró que la posición de Arena “es lógica esperarla de un partido de oposición que todavía no se ha adaptado al cambio. Yo espero del partido Arena como oposición un nivel de madurez mayor”, sostuvo, al señalar que “100 días no son suficientes para evaluar una gestión gubernamental”.