Iván Marín se ganó un puesto en la Selección Nacional. (LA PRENSA/ M. LORÍO)

Marín es una “aspiradora”

Es una garantía en el infield [doap_box title=»A completar barrida» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La Selección juega hoy (9:00 a.m.) en el IND, su último partido de fogueo ante el equipo campeón de la Mayor A de Don Bosco, Lujaes Montecarlo. La tropa nacional se impuso ayer 7-0 con Diego Sandino pintando cuatro argollas, Julio Ráudez aportó […]

  • Es una garantía en el infield
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La Selección juega hoy (9:00 a.m.) en el IND, su último partido de fogueo ante el equipo campeón de la Mayor A de Don Bosco, Lujaes Montecarlo.

La tropa nacional se impuso ayer 7-0 con Diego Sandino pintando cuatro argollas, Julio Ráudez aportó dos scones y Boanerges Espinoza lanzó el séptimo cero.

Juan Blandón dio un triple y Jimmy González un doblete.

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No importa si se trata de un juego de práctica o del séptimo partido de una serie final, igualmente Iván Marín va a entregarse por completo en el terreno y va a deleitar al público con su brillante juego defensivo.

Marín volvió a lucirse con el guante ayer, en el quinto partido de entrenamiento de la Selección Nacional de Beisbol con el equipo campeón de la Mayor A de Don Bosco, el Lujaes Montecarlo.

El menudo pelotero granadino de 20 años jugó la segunda base e hizo dos atrapadas de película.

La primera al estilo Julio Medina, interceptando un roletazo encima del segundo costal, para luego contorsionarse en el aire y tirar a la inicial para poner fuera al bateador corredor.

Y la segunda, como lo solía hacer Bayardo Dávila, persiguiendo de espalda al home plate un elevado que amenazaba con picar de hit, pero Marín ahogó la bola en su guante lanzándose de cabeza con la mano enguantada extendida en el territorio corto del jardín derecho.

“Tener a Marín en el cuadro me da una confianza bárbara como lanzador, y por suerte va con nosotros (con los Orientales) en la Profesional”, dice Diego Sandino.

Las manos de Marín siempre han sido especiales y los años que lleva jugando en el beisbol de primer nivel de nuestro país le han dado la experiencia y confianza para establecerse a temprana edad como un defensor de primera clase, con seguridad en su fildeo, buena cobertura y conocimiento de los bateadores.

Además, recordemos que estuvo bajo la tutela del “mago” de las paradas cortas, Bayardo Dávila, en sus primeros años con el Granada.

Sin duda alguna, en un futuro cercano será el campo corto titular de la Selección.

Por el momento, es la primera opción para solidificar el infield en los innings finales de los juegos en el Mundial y probablemente reciba uno que otro partido como titular.

Marín debe trabajar un poco más en su bateo, sobre todo en orientar su swing en hacer más contacto con la pelota y conectar más roletazos, olvidándose del bateo largo.

Marín, sin dudas, viene de la misma estirpe de César Jarquín, Dávila y Edgard López.

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