- Dice que no sabe cómo el cuerpo de la bebé apareció en el basurero
CORRESPONSAL/CHINANDEGA
José Francisco Pasos, de 33 años y padre de tres hijos, se mostró indignado después que fue despedido el miércoles por la dirección del Hospital Materno Infantil Mauricio Abdalah, de Chinandega, tras ser señalado como responsable de haber tirado en el basurero a una bebé.
Pasos se presentó ayer ante la delegación del Ministerio del Trabajo, proveído de la carta de despido y un documento en que solicita la revisión de su caso. En el centro asistencial de niños su labor era de camillero-mensajero, aunque en la nómina aparece como Agente de Seguridad Interna.
SIN RECURSOS
“Considero que la institución no me garantizó los recursos necesarios para la ejecución de mis funciones durante mi jornada laboral”, indica en parte el escrito que Pasos introdujo ante el Mitrab.
Añade que si la dirección le culpa es “porque se están lavando las manos, pero aquí no tengo culpa sólo yo, sino la administración que no prestó las condiciones, todo hospital debe tener una morgue”, refirió indignado.
Señaló que a las 10:40 p.m. del sábado recibió el cuerpecito sin vida de la niña recién nacida, de manos de una enfermera de la sala de operaciones. El cuerpo de la pequeña estaba envuelto en papel kraft, por lo que lo introdujo en dos cajas de cartón.
“Era para evitar que lo sustrajera uno de los gatos que merodean y que han hecho daños en algunas ocasiones. Lo ubiqué en una mesa cerca de la morgue, aunque ésta funciona como bodega”, precisó Pasos.
LE PIDIERON RENUNCIA
Emma María Espinoza Méndez, originaria de la comarca El Becerro de Villanueva, dio a luz a través de una cesárea a una bebé muerta. Pasos dijo que el cuerpecito no lo reportó a Luis Barrera, encargado de la morgue, porque éste no llega los domingos.
El camillero dijo ayer que desconoce la forma que llegó la criatura al tren de aseo municipal y finalmente al basurero.
Él acudió a sus labores la mañana del miércoles y fue convocado por la jefa de la oficina de Recursos Humanos, Reina Madriz, quien le pidió explicar los hechos.
Enseguida la directora Bernardita Molina le anunció el despido en compañía de un abogado, pero antes le sugirieron que renunciara para ser beneficiario de sus derechos.
“Me dijeron que hubo una resolución ministerial pero no la vi, deseo que el Ministro de Salud observe que el hospital no presta las condiciones, cómo harían ante una epidemia”, manifestó el ex trabajador hospitalario, quien niega que haya tirado a la criatura al basurero, porque argumenta sería inhumano.
La Comisaría de la Mujer continuaba ayer las investigaciones, a pesar del despido del camillero y dará a conocer los resultados de los exámenes practicados a la criatura en el Instituto de Medicina Legal.