- Al provocar la Segunda Guerra Mundial
La canciller alemana Ángela Merkel dijo ayer que su país causó un “sufrimiento interminable” al provocar la Segunda Guerra Mundial, pero también recordó el destino de los millones de alemanes expulsados de Europa Central y Oriental al final del conflicto.
“Alemania atacó Polonia. Alemania empezó la Segunda Guerra Mundial. Causamos interminable dolor en el mundo. 60 millones de muertos… fue el resultado”, dijo Merkel en la televisión Alemana en el 70º aniversario del inicio de la guerra.
Merkel también recordó el papel que tuvieron los expulsados alemanes de Europa Central y Oriental en la construcción de la República Federal Alemana (RFA) de posguerra.
Entre 12 y 14 millones de alemanes fueron expulsados al final de la guerra de las regiones de Europa Central y Oriental donde estaban instalados, en muchos casos desde hacía generaciones. Estas expulsiones, que costaron muchas vidas humanas, tuvieron lugar en las regiones de Pomerania y Silesia, hoy Polonia, así como en la región de los Sudetes, que hoy forma parte de la República Checa.
Los horrores cometidos por los nazis eclipsaron durante mucho tiempo el sufrimiento de la población alemana al final de la guerra. El proyecto de construcción en Berlín, de un memorial consagrado a ellos, suscitó tensiones entre los gobiernos alemán y polaco.