- Cartas al director
Vicios
“Los hombres que tienen los mismos vicios se sostienen mutuamente”.
Aniversario del Ejército
El jefe de propaganda nazi, Paul Joseph Goebbels, decía: “Si se repite muchas veces una mentira, ésta se aceptará eventualmente como cierta”.
Esta táctica publicitaria se está aplicando en Nicaragua durante dos años consecutivos; celebrando entre otros, los aniversarios de la fundación del Ejército y la Policía con fines totalmente políticos; y publicitando una truculenta mentira, en contra del principio periodístico de “decir la verdad”.
Si restamos 26 años al año 2005, regresamos al año 1979, fecha en que se fundaron el EPS (Ejército Popular Sandinista) y la Policía Sandinista, brazos armados del FSLN tal como su nombre lo indicaba.
Esas organizaciones nunca pretendieron ni desearon cargar con el nombre de la patria. En otras palabras, eran un Ejército y Policía represivas y de ocupación, al servicio de una facción política, ambas de muy triste recuerdo.
En 1994, la presidente Violeta Barrios de Chamorro legisla nacionalizando al EPS y a la Policía Sandinista y un año después eso se incorpora y legaliza en la Constitución mediante la reforma de 1995: Ejército de Nicaragua y Policía Nacional como organismos nacionales, lo que significa que están cumpliendo 10 años de haber sido creados (1995/2005).
Por lo consiguiente, lo que está celebrando, con la anuencia y complicidad de todos los sectores de vida social de este país, es la conmemoración (26 años) de la Fundación del EPS y PS, de muy triste recuerdos para el país, lo cual no es delito alguno; lo malo es la mentira, su finalidad y el desacato desprecio a la ley y a la Constitución.
Tratar de engañar al pueblo lleva ribetes políticos, ya que desde hace dos años se vienen celebrando, además y pomposamente, una serie de conmemoraciones sandinistas: (EPS; PS, Campaña de Alfabetización, masacre estudiantil, toma del palacio, comunión y casamiento eclesiástico del líder del FSLN, muerte de Allende, etc.).
El periodismo debe de ser veraz y honesto, y no ser empañado por el mercantilismo ni por las pasiones personales o políticas, ya que pierden la confianza de sus lectores.
Rosendo Díaz Bendaña
Policía y Ejército
El mundo está lleno de mentirosos, que ocultan la verdad con el propósito de confundir a la opinión pública para favorecer sus intereses, ya que el que miente lo hace con el propósito de engañar, para conseguir sus objetivos.
El Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional son instituciones que forman parte del Estado de Nicaragua, según reformas a la Constitución de la República, referente al Ejército, Artos. 93, 94 y 95 y en lo que se refiere a la Policía, Arto. 97, publicadas en La Gaceta, Diario Oficial No. 179 del día 26 de septiembre de 1995.
O sea que en este año 2009 las dos instituciones cumplen 14 años de existencia.
Es un total irrespeto a estas dos instituciones, sobre todo en el caso de la Policía Nacional, que uno de sus miembros que por mandato constitucional es profesional y apolítico, le gritara a otros policías utilizando un lenguaje soez, que dejaran que las turbas atacaran a miembros de la Coordinadora Civil, en los predios de la Catedral.
Estas dos instituciones, que son de carácter nacional, al servicio de los intereses de la nación, para hacer cumplir las Constitución y leyes de la República, salvaguardar la soberanía y seguridad ciudadana, no pueden pertenecer como en el pasado a determinado partido político ni a intereses de grupo o familia.
Creo que los nicaragüenses confiamos en que los miembros del Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional, actúen apegados a la Constitución de la República y no cedan ante las mentiras y las presiones para regresar al negro pasado de organismos partidarios, que obedecían a intereses particulares.
Luis Solórzano
El horror de los dictadores
Hugo Chávez, presidente de Venezuela y fundador del grupo Alba, aparenta ser la reencarnación del insigne y héroe de la independencia sudamericana Simón Bolívar, pero no es más que un simple remedador.
A toda pompa ha impuesto un socialismo mundial del siglo XXI, pero en verdad no es más que un comunismo en proceso, disfrazado de socialismo.
Y, para eso ha seleccionado a los presidentes de izquierda radical en el poder, con ambiciones continuistas como son los de Ecuador, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Honduras, aunque este último país está en proceso de liberación.
Chávez también busca afanosamente comercializar a través de la política internacional de Estado, el petróleo del pueblo venezolano para formar los nuevos oligarcas dentro del capitalismo de Estado.
Y como requisito primordial, les exige sin preámbulo alguno a los presidentes que conforman el Alba, el continuismo en el poder a toda costa.
Así lo ha confirmado el comandante Tomás Borge: “Mantener el poder a cualquier precio” en declaraciones recientes.
Eso de “a cualquier precio” significa, pienso yo, valerse del erario en forma absolutista, comprar conciencias políticas de los oponentes al Gobierno, valerse de los empleados públicos para llenar plazas públicas en concentraciones políticas y con ello aparentar carisma de mando y admiración del presidente ante el pueblo, ensalzando su ego de buen mandatario a nivel nacional e internacional, con el exigido y estricto despliegue de los medios informativos: televisión, hablados y escritos.
Pero lo que ningún dictador puede lograr es robarle a las personas su comprensión intuitiva y libertaria de saber escoger a través de su voto secreto a la persona idónea que represente y gobierne al pueblo.
Todo dictador, tanto de derecha como de izquierda, se horroriza cuando hay elecciones presidenciales libres, limpias y muy bien observadas nacional e internacionalmente, porque estas son la mejor arma de salvamento de la democracia.
En cuanto a la alfabetización: un verdadero alfabetizado es quien aprende a leer y escribir bien, lo que se equipara con un nivel del segundo grado de primaria.
Armando Lau Gutiérrez
Chavismo expansionista
Verdaderamente me causa mucha tristeza y decepción la actitud que han tomado el Gobierno de Estados Unidos y la comunidad europea, con respecto al caso hondureño.
Estamos viendo como la administración norteamericana, una vez más, podría estar jugando con fuego al dejar sola a la democracia hondureña.
Si se tiene memoria histórica, la administración demócrata fue la misma que facilitó la instauración del sandinismo en Nicaragua, ya que este movimiento no tenía posibilidades de triunfar militarmente.
Una vez más volverían a cometer el mismo error de perder un gran socio comercial y político como es Honduras. Es por eso que este próximo 4 de septiembre en muchas ciudades del mundo habrá manifestaciones contra el expansionismo chavista. Seguramente en los países dominados por el eje del mal chavista podrían ser reprimidas por turbas, pero es necesario protestar contra este injerencismo socialista radical.
Ahora Estados Unidos y Europa parece que premian a los países chavistas, castigando a los que no están de acuerdo con este imperialismo terrorista, fraudulento, apaleador de hombres y mujeres.
¿Hasta cuándo soportarán las dictaduras los países de América que han caído en sus engaños? Dios salve a nuestra querida Nicaragua.
Alejandro García
Alerta a los bancos
Trabajé varios años con los bancos y me consta que sus funcionarios han sido por lo general gente humilde, esforzada, que trabajaron ahí toda una vida y actuaron íntegramente.
Por eso me sorprende cómo actúan ahora algunos empleados bancarios. Hace poco solicité un préstamo y comprobé que ya no tienen las prácticas que hacían de los bancos los lugares confiables y dignos de crédito. Incluso se despide a buenos trabajadores para poner empleados que encubran los abusos.
Hablo de empleados y funcionarios, no de sus dueños ni digo que eso sea norma de los bancos.
El hecho de que directivos bancarios hayan saqueado bancos o que continúen tomando decisiones que los pudieran llevar a la quiebra, no le quita validez a mi denuncia pública.
Y me parece increíble que los dueños de estos bancos y sus administradores generales no se den cuenta de lo que sucede en sus oficinas a donde llegamos a gestionar préstamos.
Marvin Fuentes