(Fotos: La Prensa/AP/Cortesía /Artes: La Prensa/Mario Flores)

El peso de la fama

Unas libras más y otras menos hacen que estos actores den la talla en sus trabajos. A lo largo de su carrera han tenido que enfrentarse a la báscula luego de extremas dietas para aumentar o disminuir su peso, según sea el “traje del personaje” en el que deban entrar Varios artistas a lo largo […]

  • Unas libras más y otras menos hacen que estos actores den la talla en sus trabajos. A lo largo de su carrera han tenido que enfrentarse a la báscula luego de extremas dietas para aumentar o disminuir su peso, según sea el “traje del personaje” en el que deban entrar

Varios artistas a lo largo de sus carreras han puesto a prueba su metabolismo sometiéndolo a variaciones extremas de peso en tiempo récord.

El resultado ha sido impecables actuaciones merecedoras de premios, luego de la evaluación experta, han sido ovacionados por el público debido a su entrega con el personaje y uno que otro se ha ganado algunos “regaños” médicos por poner al límite su condición física con dietas extremas para disminuir o aumentar de peso.

Este “sube y baja” de peso no es la nueva moda, muchas veces es un requisito indispensable para conseguir un papel.

EL DIARIO DE ZELLWEGER

Muchos identifican a Renée Zellweger con el popular personaje de la alocada solterona Bridget Jones. Si bien es cierto este papel ha mantenido a la actriz en el ojo público durante años, también la ha puesto bajo el ojo clínico de su médico.

Zellweger estuvo por mucho tiempo dentro del grupo de actrices muy bien proporcionadas, un cuerpo atractivo con las curvas necesarias para su contextura, pero esto ha ido cambiando con los papeles que ha tenido que interpretar.

Desde el 2001, cuando la actriz fue llamada para interpretar el papel de la atolondrada periodista con enredos amorosos, tuvo que romper la dieta y arrasar con cuanta comida tuviera enfrente.

Actualmente la actriz está preparando la tercera parte de El diario de Bridget Jones, sin embargo antes deberá deshacerse de su último personaje en Expediente 39, el papel de una asistente social para el que la actriz bajó mucho de peso. Cada vez que ganó libras debió realizar “horrorosos” esfuerzos para volver a estar en línea, según informó el Daily Mail, pero al parecer en los últimos meses lo logró en “exceso”, ya que su figura nunca se vio tan delgada.

A sus 40 años, la actriz tendrá que consumir más de 5 mil calorías diarias, entre hamburguesas, patatas fritas, batidos, bocadillos de mantequilla de maní, pasta con salsas, tartas y 20 donas diarias de azúcar para alcanzar unos 15 kilos de más que evidencien los deseos de Jones por quedar embarazada.

Todo esto ha costado meses de negociaciones y un jugoso cheque de millones de euros para que Zellweger acepte meterse nuevamente en el cuerpo de Bridget Jones. “Aunque me gusta interpretar a Bridget el peso ganado deja huella en mi salud”, contó a la prensa internacional la ganadora de un Oscar por Cold Mountain.

“Tuve un ataque de pánico con los especialistas cuando hablaban de lo malo que puede ser ganar tanto peso en períodos tan cortos de tiempo”, confesó Zellweger quien además agregó que sus médicos le aconsejaban que no continuara con el proyecto.

LISTA EN AUMENTO

Beyoncé Knowles, la escultural cantante y actriz, subió 10 kilos para poder dar vida en el 2008 a Etta James. en la cinta Cadillac Records. Confesó en octubre a una revista que “subir de peso para interpretar a la gran Etta fue divertidísimo”, pero que tuvo que perderlo todo después para su papel en Obsessed. “Me enojé mucho, porque no quería ponerme a dieta”, dijo la actriz.

Charlize Theron se suma a la lista, la actriz aumentó 14 kilos para interpretar a la asesina serial de Monster en el 2003. Ahora ella luce nuevamente su silueta de 116 libras.

Pero no sólo las mujeres sacrifican su figura y su salud, Russell Crowe subió unos 30 kilos para Body of Lies, donde interpretó a un veterano de guerra. Sus fans estuvieron en desacuerdo con esta interpretación, pero a Crowe sí le pareció la transformación: “Entiendo la manera en que Ridley (el director) ve mi personaje, como un hombre viejo, ex jugador de futbol americano con problemas de rodilla y me pareció lógico el cambio físico”, dijo Crowe.

Will Smith conquistó el ring y la pantalla grande como un actor de peso en el 2001, al interpretar al boxeador afroamericano Mohamed Alí, con 25 kilos extras.

Smith, gracias a un intenso programa de entrenamiento supervisado por el propio Mohammed Ali, llegó a los 105 kilogramos y gracias al maquillaje resulta casi idéntico al púgil cuando era joven.

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