- Productores preocupados demandan presencia de Enabas para estabilizar precios que no cubren costo de producción
CORRESPONSAL/LAPRENSA
En trescientos y hasta doscientos cincuenta córdobas es cotizado el quintal de frijoles en Nueva Segovia, donde se presume hubo una cosecha con sobreproducción, que ha provocado alegría para el consumidor, pero una fuerte preocupación para el productor que considera que con esos precios no cubren los costos de producción.
CON SOBREPRODUCCIÓN
San Fernando es uno de los municipios de vocación agrícola donde la mayoría de los productores está sacando una cosecha de 25 quintales por manzana, cuando en otros ciclos agrícolas las cifras oscilan entre los 15 y 20 quintales por manzana.
La comunidad de La Vigía, en Quilalí, no corrió la misma suerte debido al exceso de lluvia, pero en los sitios donde se salvó el cultivo la producción fue excelente.
PRECIO AL CONSUMIDOR
No obstante, comerciantes ambulantes han ubicado el precio a doscientos cincuenta córdobas el quintal de frijol rojo “renegrido”.
Es casi generalizado en todo el departamento de Nueva Segovia que el quintal de frijoles rojos es comprado al productor a 300 córdobas y en manos de los comerciantes (en abarroterías, distribuidoras y pulperías) el consumidor tiene la opción de comprarlo a 400 córdobas el quintal; con excepción de Ocotal, cabecera departamental, donde todavía se cotiza a 650 córdobas.
El “bajón” en los precios de este producto de consumo nacional ha preocupado a los productores, quienes consideran que ofertado el quintal de frijoles a 300 córdobas las ganancias son extremadamente mínimas en el grano producido sin mucha tecnología.
ENABAS SIN CUMPLIR
“Queremos ver a la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas) aquí, necesitamos que el Gobierno cumpla con lo que nos prometió, estabilizar los precios para que podamos tanto los productores como los consumidores salir bien”, es el clamor de los productores neosegovianos.
En cosechas anteriores Enabas compró gran parte de la producción, pero en esta ocasión al parecer ha quedado recuperando únicamente la cosecha de productores que adeudan al Estado por financiamiento de la producción pasada.
La empresa acopiadora del Estado en Nueva Segovia está prácticamente ausente a pesar del clamor de los productores en esta zona, quienes añoran a los comerciantes salvadoreños que en otras temporadas llegaban hasta sus parcelas a comprar a buen precio el grano que luego sacaban del país, pero que presuntamente les fue prohibida su actividad en Nicaragua.
Según Santos Tomás Cáceres Vallecillo, productor de Quilalí, los productores no pueden almacenar el grano en espera de un mejor precio porque ellos viven de su producción y no pueden esperar mucho tiempo para recuperar lo que invierten.