- Define a su vecino país como un “narcoestado”
La tensión entre Venezuela y Colombia va en aumento en vísperas de la cumbre de Unasur en Argentina y con el anuncio del presidente venezolano Hugo Chávez, de que prepara la ruptura de relaciones con lo que definió como un “narcoestado”.
Las declaraciones del Presidente venezolano, que obedecen al acuerdo por el que fuerzas estadounidenses van a usar bases colombianas en operaciones contra el narcotráfico y la guerrilla, acuerdo que calificó de “declaración de guerra”, agravan la situación creada por la política de sustitución de importaciones colombianas aplicada por Chávez desde fines de julio.
“Estábamos apostando a que, como en otras oportunidades, se consideraran no sólo elementos políticos sino de otra naturaleza, que permitieran solventar las diferencias”, dijo ayer el presidente de la Cámara de Comercio colombo-venezolana (Cavecol), Luis Alberto Russián, ante la perspectiva de una ruptura entre los dos países.
Chávez mantiene congeladas desde el pasado 28 de julio las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia.
En ese marco se anunció hace dos semanas la compra a Argentina de 10,000 automóviles que, en principio, iba a proveer Colombia y se suspendió un acuerdo de suministro de combustible subsidiado a zonas fronterizas colombianas.
Chávez congeló las relaciones con Colombia en respuesta a una denuncia colombiana, que negó y calificó de “irresponsable”, sobre el supuesto desvío de armas venezolanas a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El mandatario ha dicho que esa denuncia fue lanzada por el gobierno de su colega colombiano, Álvaro Uribe, en un intento por acallar el rechazo de Venezuela a la “instalación de bases yanquis” en Colombia.
Así interpreta Chávez el acuerdo militar que Colombia y Estados Unidos prevén firmar próximamente, que establece el uso de siete bases militares colombianas por parte de tropas estadounidenses, y que considera una “amenaza” para su “revolución” socialista.