- Cartas al Director
Destino
“Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino”.
Concertación nacional
He oído constantemente esta frase y el significado que yo le doy es que necesitamos un diálogo nacional en el que se planteen los principales problemas que aquejan a la sociedad nicaragüense, para luego darles respuestas.
Muchas personas que me platicaron sobre la concertación del país se referían al ámbito político, del cual la mayoría de la población ya está cansada.
Quise referirle a estas personas, en su mayoría menores de 25 años, que el principal problema que debemos resolver es el tema medio ambiental, que de no mejorar en los próximos años acarreará graves problemas para todos los nicaragüenses (en especial los jóvenes).
Sólo para poner en contexto la gravedad del problema ambiental, revisemos estos datos: según el Instituto Nacional Forestal (Inafor), hace 50 años, Nicaragua poseía 7 millones de hectáreas boscosas, cifra que en la actualidad se ha reducido a la mitad, es decir 3.5 millones de hectáreas verdes a nivel nacional.
Un estudio de ambientalistas independientes revela que de continuar a ese paso la deforestación, en 15 años sólo tendremos unos dos millones de hectáreas boscosas y cerca de un 50 por ciento de la fauna de nuestros bosques habrá desaparecido.
Hace más de 50 años Nicaragua tenía suficiente agua dulce para abastecer a toda Centroamérica, pero actualmente más de la mitad de la población del campo y la ciudad carecen de un servicio de agua eficiente. ¿Dónde está Enacal?
Lo único que nos queda a los nicaragüenses es aferrarnos y cuidar el lago de Nicaragua y el río San Juan y no seguirlos contaminando, ni deforestando sus cuencas.
A parte de la exterminación del bosque y el agua, nuestra sociedad también carga con la cultura de tirar la basura en cualquier lugar y reflejo de ello es que tenemos las ciudades más sucias de América Latina.
Managua se ufana por ser la única ciudad capital del mundo con un lago, pero también es hogar de uno de los vertederos de basura al aire libre, más grandes del planeta. Ya es hora de que los nicaragüenses cambiemos de actitud, especialmente los jóvenes que somos la mayoría y los que heredaremos este país, de nosotros dependerá entonces si heredaremos un país sano y con vida o recibimos un desierto.
Hay que tomar en serio este problema y no seguir dándole largas al asunto. Es “time to change” como dice Juanes en una canción, sintamos respeto por la madre naturaleza, que nos da todo y nos pide solamente cuido responsable, dejemos atrás a los políticos que sólo nos quieren manipular e incentivar a la confrontación entre hermanos.
Iniciemos ya la concertación, con un pequeño acto puedes cambiar el rumbo del país, siembra un árbol y no tires basura en cualquier lado y tarde que temprano verás un cambio, ama a tu país, ámate a ti.
Deybis Sánchez
Bandas fascistas
Los embajadores de Alemania e Italia saben muy bien lo que significan las bandas paramilitares de las SA, SS y Escuadras del Fascio, las que armadas de garrotes y cadenas sembraban el terror totalitario entre las filas de quienes protestaban contra la carencia de libertades y los preparativos bélicos para desencadenar la Segunda Guerra Mundial.
Están viendo la copia al carbón de aquellos nefastos y siniestros pandilleros en las calles de las principales ciudades de Nicaragua, los que equipados también con garrotes, cadenas, piedras y machetes, agreden con toda impunidad a quienes tienen el coraje y valor cívico de protestar en las calles contra la dictadura totalitaria de Daniel Ortega Saavedra.
Oxigenar económicamente el régimen orteguista es poco menos que un crimen de lesa humanidad. Con observadores electorales o sin ellos, el fraude va para adelante, porque muy poco les importan las sanciones económicas y diplomáticas.
Los europeos deben suspender toda ayuda al régimen de Ortega Saavedra.
Juan Rodríguez Dávila
Dos caras
Afectuoso recibimiento se le brindó en Chile al depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya: honores, recorrido especial por el Palacio Presidencial y un banquete con presidentes de los poderes del Estado y de los partidos políticos.
Zelaya explicó allí que es víctima de una asonada militar. Por cierto que calló haber intentado forzar su reelección, ignoró su destitución por el Congreso y la Corte Suprema de Honduras, silenció estar procesado por abuso de poder y omitió su responsabilidad por la crisis que desencadenó.
A la salida de Palacio, fue vitoreado por un minúsculo grupo encabezado por el senador Navarro.
Más tarde,Zelaya realizó diversas actividades proselitistas. Al día siguiente, recibió la cortesía del erario nacional que asumió sus cuentas de hotel, se embarcó en el avión prestado por Hugo Chávez y prosiguió su gira en búsqueda de apoyo para reasumir la Presidencia de Honduras por los restantes tres meses. Lleva casi dos meses en este intento y aún no logra sumar a ningún referente o disidente importante en su país.
Días antes, el presidente Álvaro Uribe, de Colombia, hostigado por los aliados de Manuel Zelaya, visitó Chile. Dirigentes comunistas pidieron que se le declarara persona non grata y los mismos que vitorearon a Zelaya lo abuchearon a la salida del Palacio Presidencial.
En su estadía de pocas horas, sobriamente logró revertir las reservas oficiales sobre las negociaciones de Colombia con Estados Unidos, para compartir instalaciones que permitan controlar el narcotráfico.
Es probable que en la reunión presidencial el mandatario colombiano se haya referido a las intervenciones que recibe de Chávez y al terrorismo de las FARC, a la participación de esa organización en secuestros, asesinatos, narcotráfico, financiamientos a campañas políticas en otros países, y a la tenencia de misiles antiaéreos anteriormente venezolanos. Seguramente, Uribe prefirió omitir los nexos de las FARC con Chile.
Nuevamente la retórica de la diplomacia se estrella con la realidad: Uribe, mandatario legítimo y en ejercicio, con altísima popularidad en su país, el segundo más poblado de la región, con territorio y economía superior más de 10 veces a los de Honduras y un socio comercial de Chile 60 veces mayor que Honduras, asediado por el socialismo del siglo XXI, no pide otra cosa que el respeto a la soberanía de Colombia.
Zelaya, en cambio, deambula por el continente para presionar la intervención extranjera en los asuntos internos hondureños.
Su cometido no es de extrañar, porque, al igual que todos los aliados de Chávez, practica esa intromisión, y lo hizo en Chile sin que nadie reaccionara.
Hernán Felipe Errázuriz
Registradora
Desde la designación de la licenciada Maritza Azucena Pérez Cárdenas, hace casi dos años, como titular del Registro Público de la Propiedad Inmueble del departamento de Madriz, con sede en Somoto, se ha vuelto una práctica cotidiana lo de los cobros y exacciones que de manera arbitraria e ilegal cobran por agilización de trámites, y si uno quiere una suscripción fluida y sin tardanza tiene que desembolsar de 300 hasta 4,000 córdobas, si quiere una libertad de gravamen tiene que pagar de 50 hasta 100 córdobas adicionales, lo que hay que pagarles en efectivo, sin emitir orden del pago, ni exigir la minuta de depósito bancario que mandata la ley.
Todo ello es violatorio del “Decreto” 14-2009 de Aranceles del Registro Público de la Propiedad Inmueble y Mercantil. Pues basta con un ligero vistazo a dicho cuerpo legal para darse cuenta que no existe ese arancel de agilización de trámite; por otra parte el referido “Decreto” establece en su Arto. 6 “Que los presentes aranceles se pagarán en las instituciones bancarias que designe el Poder Judicial a nombre de la Corte Suprema de Justicia, quien abrirá las cuentas respectivas, los Registradores para proceder a la inscripción de los documentos exigirán las minutas bancarias del depósito realizado.
Es de preguntarse también que si el Registro Público, como su nombre lo indica, a partir de la llegada de la mencionada funcionaria perdió su estatus de público, pues se le inhibe a los particulares acceder a los libros donde están inscritas sus propiedades, pues mi persona ha vivido esta experiencia queriéndole ayudar a algunos amigos, aduciendo la funcionaria que debo de tener un poder especial.
A los señores de la Corte Suprema de Justicia les digo que es hora de ponerle coto a esta arbitraria situación que estamos viviendo en nuestro departamento y frenar el abuso de autoridad de la referida Registradora, impidiéndole que incurra en la tipología de exacciones.
Pedro A. Medina Rodríguez