Lucy Valenti. (LA PRENSA/B. PICADO)

Carga tributaria aumentaría para 90 mil asalariados

Al contemplar el cobro del IR sobre el salario bruto [doap_box title=»Director de la DGI habla de impuestos “como militante FSLN”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, coincidió con el ex director de Ingresos, Róger Arteaga, al valorar que si se aumenta del 1 al 5 por ciento […]

  • Al contemplar el cobro del IR sobre el salario bruto
[doap_box title=»Director de la DGI habla de impuestos “como militante FSLN”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, coincidió con el ex director de Ingresos, Róger Arteaga, al valorar que si se aumenta del 1 al 5 por ciento la retención definitiva de las transacciones que se realicen en la Bolsa Agropecuaria (Bagsa), se estaría alentando a la informalidad del comercio del sector.

“Creo que el problema puede estar en que haya gente que se les corra efectivamente (de realizar compras y ventas a través de Bagsa), pero por otro lado hay que destacar y reconocer que el sector agropecuario es el que menos contribuye a la base tributaria”, indicó Arana.

“Me parece sensato que se busque cómo ir formalizando más (sumar productores a que transen en la Bolsa Agropecuaria) y que el sector agropecuario vaya contribuyendo más, después de todo está recibiendo exoneraciones importantes, entonces hay que balancear un poco”, sostuvo.

En cuanto al aumento en la retención definitiva en Bagsa, el titular de la DGI, Walter Porras, señaló: “No lo digo como DGI, sino como trabajador y como militante del FSLN, estamos para apoyar a todo el campesino y me habla de un sector que son acopiadores, no son campesinos”.

Consideró que un incremento en el régimen de retención no debe ser “motivo de alarma, pues es un porcentaje mínimo”.

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Alrededor de 90 mil asalariados, que ya pagan Impuesto sobre la Renta (IR), pagarían más con la propuesta de reforma tributaria que impulsa el Gobierno, al proponer que la base del pago de dicho tributo se realice sobre el salario bruto, es decir antes de la deducción del Seguro Social como actualmente se realiza.

La iniciativa que se encuentra en discusión con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), eleva de 50 mil (4,100 córdobas al mes) a 75 mil córdobas al año (6,250 córdobas al mes) los ingresos que estarían exentos del pago del IR.

Los que tengan un sueldo arriba de 75 mil córdobas al año, unos 90 mil asalariados —según estimó preliminarmente Mario Arana, ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN)—, van a tener que pagar el IR sobre su salario bruto.

Lucy Valenti, vicepresidenta del Cosep, señaló que una de las principales inquietudes que están estudiando es, precisamente, la iniciativa de calcular el pago del IR sobre el salario bruto de los trabajadores.

Arana valoró que la propuesta de reforma tributaria “claramente tiene un matiz recaudatorio”, es decir que aumentará el pago de los impuesto sobre los que ya lo hacen, como un segmento de los asalariados, al tiempo que profundizará la caída de la economía nacional.

Al aumentar la base exenta del pago del IR a 75 mil córdobas, es decir para aquellos trabajadores que devengan esa suma salarial en todo el año, quedarían exentos alrededor de 410,000. Pero se les cobraría el IR sobre su salario bruto a 83,0000 asalariados, es decir aquéllos cuyo sueldo sea superior los 75 mil córdobas al año, según estimaciones oficiales.

“En vez de cobrarle (el pago del IR) después de descontar el pago del Seguro Social, (con la propuesta del Gobierno) se les va a cobrar sobre el salario bruto. Entonces, a ese sector de asalariados que paga el impuesto van a sacarle más plata”, refirió Arana, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).

Recordó que el Gobierno se está viendo forzado a impulsar una reforma tributaria “por la caída de los ingresos tributarios en el contexto de la crisis internacional y la recesión que afecta a Nicaragua, y también porque se le han caído los recursos externos”.

“Por supuesto, es mucho mejor por la vía de los recursos externos resolver los déficit que pueda tener el gasto público, que hacerlo en un contexto de recesión internacional mediante este tipo de medidas (reformas tributarias)”, sostuvo.

Tras los fraudulentos comicios municipales de noviembre el Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP) mantiene congelado el desembolso de casi 100 millones de dólares; mientras que al estar pendientes la segunda y tercera revisión del programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el organismo aún no desembolsa al menos 35 millones de dólares.

MÁS INFORMALIDAD, MENOS RECURSOS

Entretanto Valenti dijo que, aunque en el Cosep están analizando la propuesta de reforma tributaria, preliminarmente aumentar los impuestos a las empresas y asalariados vendría a fomentar la informalidad.

“Las empresas van a preferir irse a la informalidad porque pagar más impuesto les será más difícil. Eso podría incrementar la informalidad en el país y, en vez de recaudar más, el Estado más bien vería caer pago de los tributos”, precisó.

“Nuestro equipo legal ya está trabajando en una contrapropuesta que esperamos sea presentada en los próximos días y que sea tomada en cuenta”, prometió Valenti.

MENOS RECURSOS PARA INVERSIONES

Tras participar en una conferencia organizada por la Asociación de Ejecutivos de Ventas y Mercadotecnia de Nicaragua (Evemenic), Arana indicó que la reforma tributaria puede ser necesaria, pero sugirió buscar un balance .

Recordó que el “efecto multiplicador” del gasto del sector privado “es muy superior” al efecto del gasto del sector público en el crecimiento económico, en referencia a que las empresas tendrían menos dinero para invertir porque deberán destinarlo al pago de más impuestos.

Arana instó al Gobierno a que “busque un entendimiento” en torno a la reforma tributaria, porque dejó claro que “el problema es que esta reforma lo más probable es que puede tener efectos recesivos en la economía, entonces viene a ahondar una tendencia ya problemática que el país está viviendo”.

El titular de la Dirección General de Ingresos (DGI), Walter Porras, justificó en términos escuetos la propuesta de reforma tributaria, asegurando que se trata de una iniciativa que dijo estaba planificada para hacerse desde hace dos años, sin mencionar las necesidades de financiamiento que enfrenta el Gobierno por la caída de los ingresos tributarios y el congelamiento de recursos externos.

(Con la colaboración de Luis Núñez).

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