- Noel Ramírez afirma que la mitad de la obra son documentos oficiales que prueban sus tesis
[/doap_box]
La quiebra de los bancos en Nicaragua entre agosto del 2000 y agosto del 2001, las medidas para respaldar depósitos de los ahorrantes que supuso la emisión de Certificados Negociables de Inversión (Cenis), su renegociación y posterior subasta de bienes residuales desató una polémica que ha dominado la opinión pública hasta el día de hoy.
En ese contexto, uno de los protagonistas de toda esa operación, Noel Ramírez Sánchez, hace su aporte con la publicación del libro Las Crisis Bancarias, Nicaragua en el 2000 y el mundo una década después, para dar luces sobre todo lo que pasó en ese momento y que significó la peor crisis que ha vivido el Sistema Financiero Nacional.
Ramírez Sánchez fue presidente del Banco Central de Nicaragua durante el período presidencial de Arnoldo Alemán (1997-2002), y sigue insistiendo en que todo lo que hizo el Banco Central y el Gobierno de la República fue plenamente justificado por las circunstancias, en que era fundamental adoptar medidas para salvar el Sistema Financiero.
Actualmente la Fiscalía está impulsando un proceso penal en contra de varios ex funcionarios de los gobiernos anteriores, que tuvieron que ver en toda la crisis. No obstante, Ramírez defiende a lo largo de su libro todo lo actuado, tanto por el BCN como por la Superintendencia de Bancos (SIB), como la intervención de las entidades bancarias en problemas y el proceso de liquidación y subasta de los activos y pasivos.
En el libro el autor también menciona los cambios en la legislación bancaria a finales de la década de los noventa, y la visión que tuvo la comunidad internacional sobre todo lo que el Gobierno hizo en función de mantener la estabilidad.
Hablamos de que éste es un trabajo de recopilación de datos. ¿Cuánto tiempo llevó armar todo?
Me tomó cinco años recoger toda la información, de los cuales dos años y medio fueron para escribirlo. Es el resultado de un año sabático que me tomé de todas mis actividades político-partidarias, después que José Rizo Castellón y su equipo de campaña politizó y desnaturalizó este tema, simplemente para dañar la imagen de don Eduardo Montealegre.
¿Pero qué período cubre el libro?
El libro abarca desde las quiebras bancarias en agosto del 2000 hasta que dejó la presidencia del BCN, en enero del 2002. Sin embargo en el trabajo están incorporadas las dos renegociaciones de la deuda interna de las quiebras bancarias. Primero, la que realizó el Gobierno del ingeniero (Enrique) Bolaños y, segundo, la que realizó el BCN en el 2008. Quiero decir que la metodología que realicé fue investigativa. El trabajo está basado en documentos, por lo que el libro, si bien tiene 300 páginas, la mitad del mismo son documentos oficiales que respaldan el contenido del libro.
¿Los documentos del Banco Central?
Por ejemplo, hay anexos de documentos suscritos por los presidentes y funcionarios de los bancos intervenidos, en los que reconocen que los bancos fueron intervenidos por el Superintendente de Bancos debido a irregularidades cometidas al interior de las entidades bancarias, por sus mismos presidentes, directores y altos funcionarios.
¿Qué le deja este libro?
Con este libro tuve algunas lecciones, de las que sobresalen tres. La primera es que la crisis bancaria que sufrió Nicaragua fue producto de las irregularidades, las violaciones a las leyes bancarias, de los funcionarios de los bancos intervenidos.
La segunda lección que aprendí fue que una vez que se supera la crisis financiera y el país está a salvo, siempre se van a dar ataques contra los funcionarios y citan en el programa de rescate; y esas críticas y ataques son siempre liderados por los presidentes, directores y funcionarios que provocaron la crisis.
Una tercera lección consistió en que siempre hay un costo fiscal grande, cuando se rescata al sistema económico y se protege de la crisis financiera. Pero el costo de no actuar es muchísimo mayor.
Finalmente, tengo una última reflexión que es que, diez años más tarde, los gobiernos de las economías más poderosas del mundo hacen exactamente lo mismo que se hizo en Nicaragua diez años atrás.
Usted insiste siempre en que todo se hizo en orden y apegado a la legalidad, aún cuando llueven críticas en ese sentido.
Todo el proceso de rescate fue informado al presidente de la Contraloría General de la República, en ese entonces, indicando desde un inicio la forma en cómo estaban siendo intervenidos los bancos, las subastas de los activos, lo mismo que las condiciones en las que se iban a emitir los Certificados Negociables de Inversión (Cenis). Al día de hoy la Asamblea Nacional cada año, en la ley del presupuesto de la República ha autorizado al Gobierno regresar al Banco Central todos los gastos en que incurrió en nombre del Gobierno y no ha habido una sola autoridad competente que legalmente hubiera cuestionado la emisión de los Cenis. Y a través de las dos renegociaciones realizadas no se ha cuestionado la emisión de un solo Ceni.