- Williams, Taylor, Porfirio, entre otros, fueron “lanza-llamas” que brillaron en nuestro beisbol… Hoy presentamos a los más rápidos en la actualidad
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Ver Infografia > En nuestro beisbol no existen pistoleros que desenfunden al estilo de Wyatt Earp o Doc Holliday, pero en los años setenta, Albert Williams, Aubrey Taylor, Porfirio Altamirano y Antonio Chévez no se tomaban mucho tiempo en hacer llegar sus disparos al plato.
No obstante, la principal referencia que hemos tenido de pistoleros rápidos en el país ha sido René “El Ñato” Paredes, el fulgurante tirador leonés que hasta una triple corona se adjudicó en la primera fase de la Liga Profesional, cuando había extranjeros connotados.
Pero la historia se reescribió con Vicente Padilla, quien comprobado por radares, realizó disparos de hasta 100 millas por hora en el beisbol mexicano y en su inicio con los Filis repitió la dosis. Lo demás es discusión para entretenerse. Él ha sido el más veloz.
Sin embargo, el asunto hoy es, ¿quién es el lanzador más rápido en el beisbol nacional en estos momentos? La respuesta es José Luis Sáenz, compacto tirador derecho leonés, que hace zumbar su recta hasta 92 millas ocasionalmente, pero se mantiene en 90-91.
Sáenz es un fuerte candidato al puesto de cerrador en la Selección que irá al Mundial de Europa. Y aunque todos reconocen la velocidad de sus disparos, certificada con radares, también le señalan su falta de agresividad y la ausencia de un buen disparo secundario.
“Sáenz lanza más fuerte que todos los pítcheres del país, pero se queda muy franco, no usa bien las esquinas y tampoco es agresivo lanzando adentro. Hay otros tiradores con menos velocidad que él, pero son más intimidantes”, señala un coach de la Selección.
El que le sigue a Sáenz es Armando Hernández, el espigado tirador de Diriá, que es a la vez el mejor lanzador de Nicaragua en estos momentos. Hernández lanza a 90-91, pero últimamente ha pasado trabajo para llegar a 87, quizá por el ajetreo de la temporada.
La diferencia entre Sáenz y Hernández es el repertorio y la sabiduría de este último. El tirador de los Tiburones, además de lanzar rápido, tiene un estupendo control y variados disparos, entre ellos slider, cambio y un envío de dedos separados muy dañino.
“Hernández es el mejor pitcheo que hay a mano”, asegura Davis Hodgson, mánager del equipo nacional. “Aquí cualquier rotación que se estructure debe tenerlo a él adelante”, agrega el mentor. Sus cifras en la campaña (15-2 y 1.44) respaldan esos argumentos.