- Cartas al Director
Dinero
“El dinero a veces resulta demasiado caro”.
Empresarios y libertad
A diferencia de los obispos que han hecho un llamado firme para que cese la represión contra aquéllos que legítimamente protestan para que se respete la libertad de expresión, movilización y organización en nuestro país, el Cosep se ve pasivo, conformista y mezquino. Parece no importarle lo que pasa a su alrededor, como si vivieran en otro mundo, prefieren entenderse con el orteguismo y negociar una reforma tributaria por debajo de la mesa, sin consultarle a la población, obviando que la misma no sería necesaria si no se hubiese retirado la cooperación por el fraude electoral en las pasadas elecciones municipales.
No puede haber empresas o empresarios exitosos en un país donde se agrede a la gente por su forma de pensar. La defensa de los derechos humanos y libertades individuales de los ciudadanos es esencial para el funcionamiento y estabilidad de nuestra democracia y en esta lucha que debe ser permanente y compartida, la empresa privada debe jugar un rol más activo, crítico y valiente.
Arnoldo Toruño Carmona
Gritería Chiquita
Me pareció excelente el artículo publicado el viernes pasado sobre la Gritería Chiquita, del abogado Leonidas Tapia. Los nicaragüenses no podemos olvidar nuestra raíces religiosas, ya que lo que nos caracteriza como seres humanos racionales es darle culto a Dios creador y qué más muestras de eso que venerar a la Madre de Dios.
Soy leonesa, muy orgullosa de nuestra Gritería, ya que es una muestra de agradecimiento a nuestra Madre que intercede por nosotros ante Dios con tantas bendiciones que recibimos: salud, paz, y lo necesario para vivir. Todo ser humano tiene que ser agradecido con tanta bondad de nuestro Creador.
¡Quién causa tanta alegría! ¡La Asunción de María!
Claudia Valladares
Amenazas a obispos
Muchos siglos han pasado y la Iglesia católica se mantiene intacta, a pesar de los inmisericordes ataques tratando de dividirla o desaparecerla. En Nicaragua, durante la primera dictadura de Ortega apaleaban, desnudaban y expulsaban del país a sacerdotes, quemaban y colocaban bombas en humildes parroquias. El dictador se inventó su propia iglesia popular y le daba mucho apoyo a los que formaban su iglesia fuera del catolicismo.
Al principal líder de la Iglesia en ese tiempo lo señalaban de contrarrevolucionario y agente de la CIA, con la clara intención que algún fanático atentara contra su vida y este asesino de seguro saldría libre a los pocos meses porque los jueces alegarían que padecía “estrés carcelario”. Consumaron su odio a la Iglesia católica irrespetando a Su Santidad Juan Pablo II cuando visitó por primera vez Nicaragua.
La nueva dictadura de Ortega, que llegó nuevamente al poder gracias al apoyo del doctor Arnoldo Alemán, continúa su trabajo contra la Iglesia. Ahora mantiene como rehén al que fuera gran líder y guía de los católicos y lo tiene que acompañar en todos sus mítines de propaganda, culto y adoración a la persona del mismo Ortega. Si no lo hace lo puede tocar “el largo brazo de la injusticia orteguista”. Sabemos que la luz no tiene nada en común con las tinieblas, pero vivir es agradable.
Nuestros valientes obispos han mantenido una lucha increíble a favor de los más humildes. Ahora que el danielismo nos colocó entre los países más pobres y corruptos del mundo, ellos mantienen su protesta por el gran robo electoral de las elecciones municipales que dejó al danielismo la mayoría de las alcaldías, denuncian el enriquecimiento desmedido de los gobernantes, las políticas antipopulares del Gobierno, los desesperados llamados que constantemente hace el dictador Ortega para que haya guerra y muchos muertos por su incapacidad de gobernar en paz.
Porque nuestros obispos denuncian y exigen que no continúen los ataques de las criminales turbas danielistas a las personas que no creen en el actual dictador, hoy están siendo amenazadas de muerte. Ya es tiempo de despertar y proteger a quienes siempre nos han protegido. Mañana puede ser muy tarde.
Leopoldo Villalta López
Lecciones de Honduras
Desde que fue removido constitucionalmente de su cargo el señor Manuel Zelaya, hasta hoy, son muchas las cosas que hemos conocido y debemos haber aprendido los nicaragüenses que defendemos lo poco de democracia que queda en nuestro país .
Al principio los presidente del Alba y José Miguel Insulza manipularon que había sido un golpe típico de Estado y un atentado a la democracia de Honduras. Pero en realidad más bien se defendió la democracia al cortar de un solo tajo el avance del socialismo del siglo XXI que promueve Chávez.
Los que criticaron y critican de forma vehemente la salida forzada de Zelaya y su traslado hacia Costa Rica, y dieron un duro golpe político y económico a Honduras por esa medida correctiva y apegada a su Constitución, debieron pensar que la no salida del país de Zelaya y tenerlo capturado hubiera significado a lo inmediato un inmenso baño de sangre para Honduras, porque los zelayistas apoyados por Chávez y compañía lo hubieran provocado.
Otro aspecto en esta crisis es que la falta de un mediador neutral ha hecho más difícil llegar a un buen acuerdo. No es posible que para nada se tome en cuenta los errores de Zelaya, que fueron muchísimos. Arias, debe intensificar su papel de mediador pero no imponer, buscar un punto de equilibrio para las dos partes en conflicto. Se desperdició una buena oportunidad cuando Micheletti ofreció su renuncia.
Por otro lado también vale la pena destacar la lección Política y Jurídica de la abismal diferencia que hay entre la clase política y las instituciones de aquel país y las nuestras. Mientras aquéllas, a pesar de las contradicciones que normalmente deben tener supieron superarlas y poner primero los intereses nacionales para defender a su país del cáncer comunista contenido en el proyecto que Zelaya quiere para los hondureños, aquí hacen lo contrario. Son sordos, mudos y ciegos ante los atropellos del Gobierno prestándose a juego peligroso para nuestra democracia y nuestro país.
José Benito Quezada
Humor negro
El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Alberto Guevara, demuestra que tiene un humor negro, cuando afirma que el régimen orteguista está orgulloso de los avances logrados en la ejecución presupuestaria. Las unidades ejecutoras del Gobierno central y entes autónomos están poco menos que paralizadas, debido a la carencia de técnicos y administradores capaces que impulsen los proyectos presupuestados.
A lo anterior hay que agregar que con las facultades discrecionales de que disponen los ministros y presidentes de entes autónomos, al adjudicar obras públicas sin ninguna licitación han beneficiado a empresas de maletín pertenecientes a la familia presidencial y cuadros de dirección política del FSLN, incurriendo en grandes actos de corrupción. La cantidad de dinero desembolsada y entregada a los contratistas y proveedores de bienes y servicios, no guarda ninguna relación con los avances físicos. Todo el Presupuesto General de la República es una merienda sandinista.
Casimiro Cervantes Solórzano
No son sandinistas
Los danielistas continúan comportándose como los somocistas. Aquéllos tenían las hordas nicolasianas como fuerzas civiles de choque para reprimir a la oposición, los danielistas utilizan a los pandilleros para reprimir a los opositores que protestan contra el actual gobierno.
Los somocistas implantaron el Estado-Partido, para eternizarse en el poder; los danielistas están haciendo lo mismo. Los somocistas tenían el apoyo de la Guardia Nacional como fuerza armada; los danielistas tienen ahora a la Policía y el Ejército sometidos a su obediencia.
El ideario sandinista es la expresión contra la dictadura que oprime a los nicaragüenses, llámese ésta somocista o danielista. Los partidos opositores y la sociedad civil deben comenzar por negarles la denominación de sandinistas a los del FSLN, que se cobijan bajo esa identidad para confundir a la población y autoproclamarse “revolucionarios”. Son antisandinistas.
Fulvio Tijerino Pérez