- Cartas al Director
El Poder corrompe
“El poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente”.
Reelección continua
Últimamente se habla mucho de la reelección porque está en el primer punto de la agenda del presidente Daniel Ortega Saavedra, a pesar de que los problemas del país son otros y más urgentes para la vida de los nicaragüenses. Pero agarrémosle la palabra y recordémosle a Ortega Saavedra y sus ciegos seguidores que en Nicaragua existe reelección. Lo que no existe es la reelección continua.
Ortega Saavedra habla de que el pueblo tiene derecho a elegir cuantas veces quiera a sus líderes, pero sería bueno que le pregunte al pueblo a ver qué pasa, a través de un referendo o plebiscito. Pero no lo hace por miedo, porque sabe que en un proceso limpio su pregunta será pateada, goleada, ponchada, etc. Pero ¿cuál es el verdadero problema de la reelección continua? o ¿cuáles son los motivos para que no exista? En realidad hay muchos, entre ellos podemos mencionar:
a. Los caudillos se enamoran tanto del poder que no lo quieren dejar bajo ningún mecanismo, los ejemplos son muchos: Emiliano Chamorro, Zelaya, Somoza y ahora don Daniel.
b. No solamente no quieren dejar el poder sino que lo quieren heredar a su familia, ejemplo Somoza.
c. Por la razón que sea, llegan a creerse los únicos con capacidad para gobernar, incluyendo entre los incapaces a sus mismos correligionarios, aunque en realidad gobiernan muy mal y mucha gente de su partido o de otros partidos lo haría mucho mejor que ellos.
Pero la razón más importante para que no exista la reelección continua es que estos chafarotes, de izquierda o de derecha, utilizan los recursos del Estado de manera desvergonzada, prepotente y agresiva para sus campañas electorales. Lo vimos en las recién pasadas y nunca contabilizadas elecciones municipales.
La reelección continua de los diputados, magistrados, concejales, etc., no es un mayor problema porque ellos no manejan recursos del Estado en sus cargos, sino los alcaldes y presidente del país, quienes tienen a su disposición los impuestos de todos, que los utilizan de manera corrupta en las campañas.
Eduardo Cáceres
Ortega se contradice
La campaña del presidente Daniel Ortega y sus seguidores pretende engañar diciendo que el pueblo pone y quita presidentes y anuncia un referéndum revocatorio, en donde sus seguidores insisten en reformar la Constitución, para sustituir el sistema presidencialista por el parlamentarista, cuando el pacto Ortega-Alemán destruyó la democracia al politizar las instituciones del Estado. El parlamentarismo es el resultado de una democracia consolidada y perfeccionada estilo Europa.
Si el presidente Ortega impulsará en realidad el Sistema Parlamentario respetaría a los poderes Legislativo y Judicial de Honduras, que destituyeron a Zelaya por los delitos de violar 18 veces la Constitución. Ningún ciudadano puede pasar por encima de la Constitución y las leyes de una República.
Si el presidente Ortega tuviera vocación parlamentarista, respetaría al presidente de facto hondureño, Roberto Micheletti, no al que fue destituido. En el sistema parlamentario los diputados son electos en primarias, no de dedo como lo hace Ortega y Alemán. Ortega se contradice protegiendo al ex presidente depuesto Zelaya, enviando a la Policía hasta Ocotal, para darle protección a éste y desconocer al nuevo Gobierno de Honduras.
Actitudes irreflexivas lo conducen a inmiscuirse en los asuntos internos de un país hermano, cuando ha sostenido que hay que respetar la soberanía de los pueblos. El problema del presidente Ortega es su doble discurso, aparentar ser demócrata, y ahora pretende un sistema parlamentario, pero actúa como un dictador.
Luis Solórzano
Ejército popular
Un ejército popular debe ser el brazo armado de un poder popular, propio de un régimen marxista. El Socialismo Siglo XXI que tiene como principal ideólogo al gobernante venezolano, Hugo Chávez, debe nutrir sus filas con campesinos, obreros y sectores progresistas del pueblo hondureño, dotados de su propia conciencia de clase. Siempre que se dan casos como el que atraviesa actualmente Honduras, acuden también los voluntarios internacionales procedentes de varios países, siendo el ejemplo más ilustrativo el que vivió España desde julio de 1936 a abril de 1939. Pero puede darse el caso que los dos bandos en lucha reciban a esos voluntarios, contribuyendo a hacer más larga y encarnizada la lucha.
Chávez está obligando al depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, a hacer llamados insensatos a una insurrección general revolucionaria, importándoles muy poco el costo de vidas humanas y las destrucciones de la infraestructura productiva de Honduras. Zelaya debe irse de Nicaragua.
Roberto Escobedo Caicedo
Chávez sin pudicia
Hasta hace poco Hugo Chávez hacía malabarismos para aparentar que su gobierno era democrático. Pero ya se ha ido quitando la careta de demócrata y exhibe, cada vez con mayor descaro, su vocación totalitaria. Ni Chávez ni sus subalternos ocultan que han metido al país en un berenjenal comunista, a pesar de que más de 80 % de los venezolanos rechazan ese sistema.
Uno de los últimos vestigios de democracia que quedan en Venezuela es que el mandatario fue electo por votación popular. Pero eso también será historia cuando se promulgue la Ley Electoral propuesta por la Asamblea Nacional, a espaldas de la población. Esa ley viola la Constitución para imponer un sistema electoral que facilitará que el Gobierno de Chávez no pierda espacio en ninguna futura elección popular, especialmente al Congreso, y que el mandatario gane en cuanta reelección a la presidencia se quiera postular.
La renovada avanzada comunista incluye desde la pretensión de abolir la propiedad privada en aras de una “propiedad social”, el anuncio del ministro de Comercio —Eduardo Samán— de imponer el marxismo con un nuevo sistema “socialista” de comercio que incluye el monopolio estatal de las importaciones de alimentos básicos, hasta el adoctrinamiento marxista de niños y jóvenes bajo una nueva Ley de Educación.
Otra clara evidencia de que el Gobierno venezolano no está interesado en seguir aparentando ser una democracia es la explícita proclama de Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo, presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), de que el Gobierno sólo reconoce y negocia contratos colectivos con los sindicatos oficialistas, segregando y discriminando ilegalmente contra líderes legítimos, escogidos por los trabajadores.
Incluso quiere reservar todo el espacio de la radio y televisión a la gritería de Chávez y a su proyecto político. Por ello las amenazas de cierre a Globovisión, el anuncio de quitarles la concesión a unas 285 emisoras de radio y televisión, el proyecto de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) para prohibir que los canales de televisión por cable tengan propaganda, así como las propuestas de reformas y nuevas leyes que se preparan para imponer una mordaza definitiva a la libertad de información.
Los torpes atropellos contra Globovisión han dejado al descubierto el grado de servidumbre y putrefacción con que funciona ahora el Sistema Judicial. Como punta del iceberg surgió la denuncia de la juez 13ª de Control, Alicia Torres, sobre las presiones recibidas de la presidente del Circuito Judicial para que firmara la prohibición de salida del país al empresario Guillermo Zuloaga, presidente de Globovisión. Tras su denuncia, la juez fue destituida en menos de 48 horas, sin base legal alguna.
Para colmo, Hugo Chávez ahora salta las fronteras con su descarada intromisión en los asuntos internos de Honduras, pretendiendo imponer a su acólito Manuel Zelaya, quien violando la Constitución pretendía también gobernar eternamente en ese país.
Robert Bottome y Norka Parra
Director y analista, respectivamente, de VenEconomía. © www.aipenet.com
Maestra 2009
Qué agrado me dio leer el pasado miércoles la noticia sobre la maestra chinandegana que ganó el premio en el Concurso Nacional al Maestro 2009, porque la profesora Marcia Martínez tiene bien merecido este premio que ha sido el pago a su perseverancia. Con mucho orgullo fui alumno del colegio Miguel Larreynaga de Chinandega, en donde fui instruido por esta pedagoga.
Felicidades profesora Martínez y gracias por poner en alto el nombre de esta humilde escuela.
Benito Pérez