- Al cumplir la banda terrorista ETA 50 años
España decretó ayer alerta al cumplirse el 50 aniversario de la fundación de la ETA y pidió colaboración ciudadana para localizar a seis miembros de la organización separatista vasca, posiblemente vinculados con los mortíferos atentados de los últimos días.
ETA, sigla de Patria Vasca y Libertad, nacida el 31 de julio de 1959, ha asesinado a más de 825 personas desde finales de 1960 en su campaña por un País Vasco independiente de España.
El Ministerio del Interior difundió las fotos de seis presuntos activistas de ETA. Un portavoz explicó que los sospechosos, cuatro hombres y dos mujeres, se encuentran en territorio español y no descartó su implicación en la escalada violenta de esta semana.
En ese sentido, el Gobierno español responsabilizó a la banda armada de la ofensiva de atentados con bomba que el jueves mató a dos jóvenes agentes de 27 y 28 años en un municipio turístico de Mallorca y el miércoles destrozó una residencia de 14 plantas de la Guardia Civil en Burgos, al norte del país.
Además, la radio nacional española reveló que la policía podría estar buscando a dos jóvenes vascos identificados en Palma de Mallorca esta semana en el dispositivo de vigilancia especial que despliega la policía poco antes de la llegada del rey Juan Carlos al Palacio de Marivent, situado a unos 10 kilómetros del cuartel en el que estalló la bomba del jueves.
La emisora pública señaló que la pareja sospechosa alquiló un apartamento en Palma, pero desapareció nada más comenzar los ataques. No obstante, todos los indicios apuntan a que éstos siguen ocultos en algún lugar de la isla.
Rodríguez Zapatero viajó a primera hora del día a Mallorca acompañado por el líder del opositor Partido Popular, Mariano Rajoy, para dar el pésame a los familiares de las víctimas y condecorar a título póstumo a los dos agentes de la Guardia Civil fallecidos.
Poco después, los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, herederos de la corona española, asistieron al funeral en memoria de los agentes, oficiado en la catedral de Palma de Mallorca.
Al mismo tiempo, centenares de personas se concentraron al filo del mediodía en los ayuntamientos de las principales ciudades del país para mostrar su repulsa por los atentados con cinco minutos de silencio.