MÉXICO/ EFE
El Gobierno de México envió ayer 1,000 policías federales, vehículos blindados y helicópteros de guerra para reforzar la lucha contra el narcotráfico en Michoacán, tras rechazar una supuesta oferta de diálogo de un cártel de la zona que ha asesinado a por lo menos 15 policías en los últimos días.
Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) indicaron que los agentes se suman a los cerca de 800 que ya patrullaban en ese estado, ubicado en el oeste mexicano.
Los uniformados, a las órdenes del Operativo Conjunto (antidrogas) Michoacán, reforzarán la seguridad en Morelia, la capital del estado, así como el puerto de Lázaro Cárdenas (Pacífico), Uruapan, Apatzingán, Nueva Italia y otras localidades con presencia del cártel de la Familia Michoacana, autor de los últimos ataques contra la Policía y de la sorprendente oferta de diálogo.
El despliegue humano es complementado con el envío de tres helicópteros Blackhawk, seis camionetas blindadas y decenas de vehículos policiales, agregaron a Efe las fuentes de la SSP.
La estrategia frontal de lucha antidrogas sufrió esta semana un duro varapalo cuando, en un intento de liberar al capo Arnaldo Rueda, alias La Minsa, grupos de sicarios fuertemente armados atacaron varias comisarías federales de Michoacán.
Según informes de inteligencia, La Minsa, detenido el fin de semana pasado, fue sustituido como coordinador operativo y número tres de “La Familia” por Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, a cuyas órdenes se encontraría el diputado federal electo Julio César Godoy, actualmente prófugo.