- Organismo pospuso hasta septiembre la evaluación del programa, lo que significa que aún no habrá desembolsos por unos US$87 millones
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El Fondo Monetario Internacional (FMI) pospuso hasta septiembre la próxima evaluación al país, para dar tiempo al Gobierno de que cumpla con los requerimientos que están pendientes, informó el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, al dar a conocer los resultados del viaje de una delegación de Gobierno y sector privado a la sede del FMI en Washington.
Este atraso en la aprobación de la revisión del programa podría causar nuevas demoras en los desembolsos programados por el organismo y otros multilaterales, atados al programa, que suman unos 87 millones de dólares.
La revisión de los “tramos” dos y tres del programa, que ya está atrasada, debía realizarse a finales de este mes, pero por el incumplimiento del Gobierno aún no se hará.
Aguerri afirmó que el sector privado y el Gobierno trabajarán una propuesta para resolver el tema de la eliminación de las exoneraciones a los sectores no productivos.
Y además la revisión de una propuesta para la indexación de las pensiones del Seguro Social, lo cual sería un requisito que el FMI habría puesto al Gobierno para aprobarle la revisión del programa económico.
“Nosotros lo que hemos convenido es que va a haber obviamente un proceso de revisión, negociación que tiene que encontrar al final de cuentas un consenso en el tema de las exoneraciones”, afirmó Aguerri.
Según el representante de los empresarios, el FMI accedió a revisar el programa económico del Gobierno en septiembre y no este mes, como estaba programado, lo cual, según Aguerri, permitirá buscar consenso nacional alrededor de los puntos pendientes con el organismo.
“Encontramos la flexibilidad del Fondo en poder llevar el programa hasta el mes de septiembre si se cumple con la presentación de las proyecciones para el 2010”, indicó el presidente del Cosep.
Aguerri viajó en una delegación del sector privado con el Gobierno, que estuvo en la sede del FMI en Washington para reunirse con su director gerente, Dominique Strauss-Kahn, a quien expusieron las consideraciones de los diferentes sectores sobre los compromisos que había adquirido el Gobierno.
Sin embargo, el Gobierno tendrá que negociar con los diferentes sectores sociales y económicos para cumplir con estos requisitos, considera el economista Alejandro Aráuz, quien sostiene que, aun cuando de acuerdo con la teoría económica no es conveniente hacer ninguna reforma tributaria, no se tiene otra salida.
Además, el problema en este sentido es que es un compromiso que el Gobierno asumió desde el 2007, cuando ofreció hacerla.
“El Gobierno continuará fortaleciendo la recaudación de ingresos y la administración tributaria. Se prevé una reforma tributaria en el 2007 para aumentar el financiamiento al gasto en la reducción de la pobreza, sin afectar la senda del déficit fiscal programada. Esta reforma apuntará a reducir y racionalizar las exenciones y exoneraciones, introducir regulaciones para los precios de transferencias, reajustar la tabla del Impuesto sobre la Renta para las personas naturales y eliminar ambigüedades en las leyes tributarias”, afirmaron en el Programa Económico y Financiero 2007-2010, página 15, de agosto del 2007.
ARCE TENDRÁ QUE VERLES LA CARA A LOS “CONTADORES”
Al valorar los resultados de esta misión, Aguerri destacó que el FMI mantuvo una posición receptiva, aunque firme, en cuanto al cumplimiento de los puntos acordados con el Gobierno nicaragüense, para lo cual el Gobierno se sentará nuevamente a negociar con la misión técnica del organismo, la cual fue catalogadas despectivamente por el asesor económico de la Presidencia, Bayardo Arce, como simples “contadores”.
Por su parte, Aguerri dijo que “es importante que esas negociaciones se destraben, se vuelvan a dar y en este momento hemos visto que se va a determinar para finales de julio que se vuelvan a dar estos encuentros entre las misiones técnicas”.
El presidente del Cosep destacó que de malograrse (el acuerdo), “significa perder la estabilidad macroeconómica y las inversiones que han logrado darle crecimiento al país”.
En este aspecto, el economista Alejandro Aráuz considera que el Gobierno no tiene otra opción que seguir con el FMI, dada la disminución de la cooperación externa para el país, ya que a través de estas negociaciones podría obtener recursos del mismo Fondo, del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.
No obstante, sostiene que el FMI no está viendo la coyuntura del país, sino que “su preocupación a mi entender es que hasta el año pasado la estabilidad macroeconómica marchaba bien. Pero cuando se presenta el problema de las elecciones (municipales) y los flujos de liquidez para el Gobierno y para la economía en general disminuyen, ven que la situación se le complica al país y que éstos siguen con un presupuesto campante como si no estuviera pasando nada”, lo cual podría desembocar en una enorme caída de la economía para los próximos años.
RECAUDACIONES CON CERO CRECIMIENTO
Las recaudaciones tributarias también comienzan a mostrar síntomas recesivos al mostrar cero crecimiento en el primer semestre, con respecto al primer semestre del año pasado, según cifras oficiales.
El año pasado, durante el primer semestre se recaudaron 11,981 millones de córdobas en total (ingresos tributarios y no tributarios); este año fueron 11,980.2 millones.
Adolfo Acevedo, economista independiente, señaló que el principal sostén de las recaudaciones es el Impuesto sobre la Renta, el único que registra crecimiento, 14.98 por ciento, mientras que los demás rubros son negativos.
El Impuesto al Valor Agregado cayó 7.65 por ciento con respecto al primer semestre del año pasado, lo mismo sucedió con el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC), que registra una caída del 11.52 por ciento. Sin embargo, la mayor caída de los impuestos es la del Derecho Arancelario a la Importación (DAI), que es del 22.3 por ciento y que muestra el reflejo de la caída de las importaciones.
“Estamos enfrentando en este momento, producto de la crisis, la caída en las recaudaciones, todos sabemos que las exportaciones han caído, las importaciones han disminuido, el consumo nacional se ha visto reducido, que el consumo del Gobierno también y como gran comprador está afectando las compras del sector privado”, señaló Aguerri.