En el campo los productores estarán pendientes del cambio climático que podría afectar sus cultivos. (LA PRENSA/W. Aragón)

Canícula viene incierta

Ineter no precisa cómo se comportará La posible presencia del fenómeno El Niño y el comportamiento de las lluvias hasta ahora hacen que la canícula de este año sea difícil de pronosticar para los meteorólogos en Nicaragua. La canícula son esas semanas sin lluvia que van desde mediados de julio hasta mediados de agosto. Lo […]

  • Ineter no precisa cómo se comportará

La posible presencia del fenómeno El Niño y el comportamiento de las lluvias hasta ahora hacen que la canícula de este año sea difícil de pronosticar para los meteorólogos en Nicaragua.

La canícula son esas semanas sin lluvia que van desde mediados de julio hasta mediados de agosto. Lo normal es que sean secas, pero las condiciones del clima en el largo plazo, y el tiempo en el día a día, hacen difícil la tarea de pronosticar.

“Yo no me arriesgaría a decir que es una canícula seca, porque ha llovido, aunque disperso, pero no ha dejado de llover”, comentó Salvadora Martínez, meteoróloga del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

Martínez explicó que la cantidad de variables que están incidiendo en cómo se comportará la canícula es alta, y con elementos que inicialmente no estaban previstos.

Entre éstos está la posible formación del fenómeno El Niño, que, igual que la canícula, hace disminuir las lluvias. Pero por otra parte, las precipitaciones se mantienen como si no estuviéramos a mediados de julio.

De hecho, para hoy se espera que continúen las lluvias vespertinas y nocturnas, debido a que un eje de vaguada o línea de nubes que hacen llover se desplazará sobre el país.

Las principales precipitaciones se esperan en la zona sur de Nicaragua, aunque no se espera que sean fuertes ni prolongadas, sino más bien ligeras y dispersas, tal como han predominado en estos meses.

Durante el día lo que el Ineter espera es que haya bochorno, a pesar de los vientos, que en Masatepe y San Carlos podrían alcanzar los 40 kilómetros por hora, pero en el resto del país se mantendrían entre los diez y los 20 kilómetros por hora. Martínez dijo que el bochorno podría darse más que todo por la radiación solar y la humedad en el ambiente.

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