- Advierten que las pérdidas serán millonarias y podría provocar más desempleo en el área
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La decisión de los gobiernos que conforman el CA-4, menos Honduras (El Salvador, Guatemala y Nicaragua) de cerrar las fronteras para los productos hondureños no fue bien recibida por los empresarios de la región, quienes prevén que la medida provocará millonarias pérdidas para sus economías. Esa medida la tomaron el lunes como represalia al Gobierno que sustituyó a Manuel Zelaya.
“Que los políticos resuelvan los problemas políticos y nos dejen resolver a los productores los problemas económicos”, aseguró Manuel Álvarez, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).
Por lo menos el 45 por ciento de las mercaderías que exporta e importa Nicaragua se hace a través de Honduras, lo cual supondrá un fuerte golpe para la economía nicaragüense, aseveró el dirigente de Upanic.
“No creo que haya sido la mejor medida a tomar”, afirmó Álvarez, quien prevé que como resultado de esta medida los costos del transporte en la región se incrementarán debido a la inseguridad en las fronteras. “No creo que los transportistas se arriesguen a quedar retenidos en las fronteras”, enfatizó.
En cumplimiento a la proclama de los presidentes de El Salvador, Honduras y Nicaragua, la Dirección General de Aduanas (DGA) en el puesto fronterizo de Las Manos implementó desde las 6:00 a.m. de ayer martes restricciones al paso de mercadería con destino y origen de Honduras.
Todos los furgones que entran o salen del país con mercadería —en pocas cantidades luego de conocer la medida— quedan atascados a ambos lados de la frontera de Las Manos, en el departamento de Nueva Segovia.
En Las Manos, los agentes de la DGA están prohibiendo únicamente el paso de transporte comercial con destino a Honduras. A diferencia de los que llevan destino a Puerto Cortés, Guatemala o Estados Unidos. Igualmente, el paso está abierto para los furgones con destino a Costa Rica y Panamá, no así los procedentes de Honduras.
LA PRENSA pretendió conocer detalles sobre el caso, pero el director de la DGA en Las Manos, Eliécer Vanegas, no quiso brindar información oficial y remitió a los periodistas a Relaciones Públicas en Managua.
En un sondeo entre las pocas personas que ingresaban a Nicaragua, el furgonero nicaragüense José González, quien traslada a diario frutas y vegetales de la empresa Hortifruti de Tegucigalpa a Managua, lamentó que el Ministerio de Agricultura y Forestal (Magfor) no esté realizando la revisión de los productos hondureños que ingresan a territorio nicaragüense.
González se encuentra estacionado en el paso fronterizo desde la noche del lunes, el mismo día que llegó a Nicaragua procedente de Honduras. Comentó que en el trayecto de 122 kilómetros que hay entre Tegucigalpa y Las Manos, tuvo que pasar control y revisión en al menos 15 tranques militares del Ejército de Honduras.
En territorio nicaragüense no se observa mayor movimiento de tropas del Ejército de Nicaragua, más que dos soldados que comúnmente suelen verse en esa zona. La presencia policial es la habitual en el puesto fronterizo de Las Manos.
CAÍDA EN RECAUDACIONES
El economista Alejandro Arauz sostiene que la crisis en Honduras tendrá serias repercusiones para la región, ya golpeada por la crisis económica y financiera internacional, dada la importancia del comercio interregional. “Es un crisis adicional” que según afirma, repercutirá en los ingresos fiscales de la región donde constituyen por lo menos el 23 por ciento de la recaudación total de los países del istmo.
Sólo en la frontera El Guasaule, entre Honduras y Nicaragua, se movilizan a diario por lo menos 300 camiones de carga, según afirma Julio Barboza, presidente de la Cámara de Agentes Aduaneros y Almacenadores de Nicaragua (Cadaen), los cuales podrían verse afectados por la medida.
“Eso entorpece la actividad aduanera y la economía, porque de Centroamérica proviene una gran cantidad de materia prima para la industria nacional”, aseguró Barboza.
TICOS INCONFORMES
La cúpula del sector privado de Costa Rica manifestó este martes su inconformidad con la decisión de tres países centroamericanos (Guatemala, El Salvador y Nicaragua) de cerrar las fronteras con Honduras para presionar a los golpistas que tomaron control del Gobierno.
“De ninguna manera estamos de acuerdo con esto (el cierre de fronteras), los problemas políticos deben solucionarse políticamente y el tema comercial no debe ser el ‘pato de la fiesta’ (la víctima)”, declaró el presidente de la Unión de Cámaras del sector privado, Manuel Rodríguez.
“Nos parece una medida muy inconveniente, un antecedente nefasto”, agregó el dirigente empresarial.
Por su parte, el Ministro de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz, manifestó preocupación por la medida adoptada por los presidentes de los tres países, el lunes durante una reunión en Managua.
El funcionario dijo que los ministros de Comercio Exterior no fueron consultados al respecto en el cónclave en que se condenó unánimemente el golpe de Estado en Honduras contra el presidente depuesto Manuel Zelaya.
Ruiz dijo que las consecuencias ya se han empezado a sentir, pues una larga fila de camiones, algunos de ellos con productos perecederos, espera en la frontera con Nicaragua a que se aclare la situación para poder continuar hacia Honduras.
Por su parte la Federación de la Empresa Privada de Centroamérica, República Dominicana y Panamá (Fedepricap) “reprobó la decisión adoptada en Nicaragua por los gobiernos de la región de cerrar las fronteras con Honduras”.
Los empresarios consideran que “cerrar las fronteras es un golpe comercial, el cual afectará directamente a los ciudadanos quienes cargarán sobre sus espaldas el peso de un problema político”, señaló Rafael Carrillo, presidente de Fedepricap, quien agregó que las medidas adoptadas por los Gobiernos de la región afectan los avances mostrados en el proceso de integración centroamericana.
EL GUASAULE CERRADO
En el puesto fronterizo de El Guasaule la orden fue tajante a supervisores migratorios, aduaneros, policías y soldados que convergen en la aguja; el cierre de la frontera para toda carga comercial y vehículos particulares que se dirijan hacia Honduras a partir de las 2:05 p.m.
Los funcionarios respectivos ubicaron los conos para bloquear el paso y sólo permitían la circulación de autobuses con servicios turísticos y una larga fila de cisternas, rastras y camiones vacíos empezó a crecer con dirección hacia Somotillo que se ubica a cinco kilómetros.
Desde las 7:30 a.m. de ayer, el cierre era parcial, se permitía el paso de autobuses y vehículos con carga comercial que se dirigían a El Salvador o Guatemala.
Según reportes de la Dirección de Migración y Extranjería, en el puesto fronterizo el tránsito de ciudadanos decreció hasta en un 50 por ciento, puesto que el promedio de ingreso y salida es de mil 500 y desde el domingo se mantiene en 600.
En información extraoficial conocimos que la circulación de vehículos pesados en días normales es de 150-180. Al consultársele al respecto al ingeniero Carlos Berríos, jefe de la Dirección General de Aduanas en la zona fronteriza, manifestó que la oficina de Relaciones Públicas era quien podría brindar informaciones.
En la zona se conoció que Nicaragua traslada al país vecino y a Puerto Cortés, carnes, ganado, banano, queso, tamarindo, harina de maíz y frijoles, entre otros productos, mientras los hondureños ingresan el fuerte comercial de cosméticos y alambre de púas.