- Tras cierre de diario opositor
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Las autoridades iraníes detuvieron a unos 25 periodistas y empleados del diario Kalemeh Sabz, fundado por Mir Hosein Musavi y cerrado por éste tras los comicios del 12 de junio.
El régimen acentuó la presión sobre los partidarios de Musavi y continuó con sus acusaciones contra Occidente, afirmando que la CIA estadounidense estaba implicada en las manifestaciones contra la reelección de Mahmoud Ahmadinejad.
Sobre el terreno, según varios testigos, la fuerte presencia policial hizo que cientos de personas que visiblemente tenían la intención de manifestarse en las inmediaciones del Parlamento de Teherán desistieran y se contentaran con deambular por las aceras sin lanzar consignas.
La Policía terminó por lanzar una embestida contra los transeúntes, que se dispersaron en las calles vecinas, precisó un testigo.
Esta fuente afirmó haber oído detonaciones, sin poder indicar el origen, y añadió que varias personas habían sido detenidas.
Otro testigo, contactado por la AFP en horas de la noche, dijo que la situación estaba completamente en calma en el barrio, aunque se refirió a una importante presencia policial.
Desde el lunes no ha habido manifestaciones en la capital iraní. Desde el 13 de junio, cuando se anunció la reelección del presidente ultraconservador Ahmadinejad, y hasta ese día, las calles habían sido tomadas casi a diario por un movimiento de protesta popular sin precedentes desde la revolución de 1979.
El guía supremo Alí Jamenei, máxima autoridad de la República Islámica, reiteró que el poder no cedería a la presión de la calle.
“Con motivo de los recientes incidentes relacionados con la elección, insistí y seguiré insistiendo (en la necesidad) de aplicar la ley. Ni el sistema ni el pueblo cederán por la fuerza”, soltó Jamenei.
Tales declaraciones están en la línea de su discurso de la semana pasada, en el que defendió la legitimidad de la reelección de Ahmadinejad en los comicios del 12 de junio.