- La mora en el crédito de microfinanzas pasó del 3 al 8.5 por ciento, dejando en riesgo dos millones de dólares
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La tasa de morosidad para las empresas de microfinanzas se elevó a un 8.5 por ciento este año, a causa de la crisis económica y del Movimiento de Productores del Norte, mejor conocido como los “No Pago”.
El director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), Alfredo Alaniz, dio a conocer que ese 8.5 por ciento representa unos dos millones de dólares que están “en juego”.
El año pasado eran 800 mil dólares los que estaban afectados por los morosos. La cartera total de las 19 instituciones que integran Asomif es de unos 250 mil dólares.
De ese 8.5 por ciento de mora, un 2.5 es responsabilidad directa del Movimiento del “No Pago”, afirmó Alaniz. El otro crecimiento del tres por ciento se le atribuye directamente a la crisis económica.
El director ejecutivo de Asomif dijo que las microfinancieras han tenido que reducir drásticamente sus utilidades y han aumentado sus previsiones sobre cartera en riesgo.
NO PAGO CONTINÚA
Alaniz explicó que el Movimiento del “No Pago” ha creado temor entre los productores del centro del país, lo cual ha afectado la fluidez de sus pagos.
Para contrarrestarlo, las microfinancieras están visitando casa por casa a los clientes, pero eso eleva sus costos de operación.
Uno de los más recientes ataques del movimiento de morosos fue el 12 de mayo, en la comunidad Likia, municipio de Matiguás, Matagalpa.
Ese día un grupo de unas 20 personas del movimiento agredió a cuatro funcionarios del Fondo de Desarrollo Local y destruyeron un vehículo de la institución. Ésa fue la octava ocasión que esa empresa era afectada por el movimiento.
Alaniz explicó que el Movimiento del “No Pago” está compuesto por clientes que sí pagan, aunque pertenezcan a la agrupación. Están otros que no pagan porque esperan la aprobación de la Ley de Moratoria, y hay otros que no pueden pagar porque han sido afectados directamente por la crisis económica.
Los municipios más afectados por los morosos son: Río Blanco, Camoapa, Juigalpa, El Ayote y Nueva Guinea.
En algunos de esos municipios se han cerrado algunas sucursales de microfinancieras, tanto por la crisis como por la amenaza de los morosos.
Hay que recordar que el Movimiento del “No Pago” no tenía mucha fuerza hasta que en julio del año pasado el presidente Daniel Ortega los instó a protestar frente a las oficinas de los “usureros”, como él llamó a los empresarios de microfinanzas.
Aunque este año Ortega los instó a pagar y apaciguar sus protestas, el movimiento se hizo de “oídos sordos”.
FONDO EN RIESGO
Las instituciones de microfinanzas de Centroamérica están solicitando al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) que otorgue un préstamo de 190 millones de dólares, para la creación de un fondo regional.
Ese fondo serviría para inyectar capital a intereses más bajos. La propuesta es que sea a un cinco por ciento de interés, o menos.
Esto ayudaría a amortiguar el encarecimiento de los fondos del exterior que tienen las microfinancieras, que recientemente elevaron sus intereses entre un dos y tres por ciento.
La distribución del fondo sería proporcional al tamaño del sector de microfinanzas en cada país, por lo que a Nicaragua le correspondería la mayor parte.
Sin embargo, dijo Alaniz, por la alta tasa de morosidad, la entrega de ese fondo a Nicaragua está en riesgo.
La solicitud de los 190 millones de dólares para las microfinancieras será contestada por el BCIE en la primera semana de julio.