- Igual que hacen aquí los orteguistas, saldrán a las calles para impedir que comunicadores protesten contra Chávez
El oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) convocó ayer a su militancia a una marcha en Caracas contra el “terrorismo mediático” el sábado, el mismo día en que varios sindicatos periodísticos planean otra manifestación contra la política del Gobierno hacia la prensa.
El dirigente del PSUV, Aristóbulo Istúriz, llamó a la militancia del partido, fundado por el presidente venezolano Hugo Chávez, a “acompañar a los comunicadores socialistas” en un manifestación contra el “terrorismo mediático” y a favor de la “democratización” de la comunicación en el país.
Paralelamente, el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) reiteró la convocatoria que hizo el sábado pasado a una marcha ese mismo día en la capital, en repudio a la presunta “estrategia del Gobierno de asfixiar a los medios independientes” mediante la apertura de procesos administrativos y judiciales.
“Vamos a tomar las calles de Caracas el sábado 27 de junio”, en que se celebra el Día del Periodista, para “demostrar que el pueblo apoya a los verdaderos comunicadores venezolanos en la lucha que mantienen por democratizar la comunicación en el país”, dijo Istúriz en una rueda de prensa, según la estatal Agencia Bolivariana de Noticias (ABN).
El ex ministro de Educación reiteró la denuncia oficialista de que los medios de comunicación privados venezolanos, e incluso algunas grandes cadenas internacionales, “están profundizando el terrorismo mediático” al difundir presuntas mentiras en detrimento del Gobierno “revolucionario” y socialista de Chávez.
“Algunos medios privados” lanzan “constantes ataques contra la revolución y la construcción del socialismo”, y “ese terrorismo mediático es al que hay que ponerle cese, y eso se hace con movilización”, añadió el dirigente del partido oficialista.
El Gobierno de Chávez ha hecho acusaciones de este tipo a la cadena privada de noticias Globovisión, y el ente rector de las telecomunicaciones ha abierto en los últimos meses cuatro expedientes administrativos contra la emisora, muy crítica de la “revolución” bolivariana.
Al menos dos de esos expedientes podrían acarrearle a Globovisión la retirada del permiso de transmisión que otorga el Estado, como administrador del espectro radioeléctrico.