- Grupos católicos quieren boicotear presentaciones
Grupos católicos de Polonia han dirigido una carta al presidente del país, el conservador Lech Kaczynski, en la que le piden que impida el concierto que Madonna prevé ofrecer en Varsovia el próximo 15 de agosto, festividad de la Asunción de la Virgen, ya que lo consideran como una “provocación a Jesucristo”.
Para una parte de los fieles y de la Iglesia de Polonia, el que Madonna haya elegido esa fecha, que coincide con una de las festividades católicas más importantes, cuando se recuerda que la Virgen María fue llevada al Cielo después de terminar sus días en la Tierra, es una especie de “profanación”.
La carta de protesta también recuerda que el 15 de agosto se celebra el Día del Ejército polaco, un momento en el que toda Polonia se une para ensalzar los valores patrióticos y tradicionales todavía muy presentes en la sociedad de este país centroeuropeo.
Lo cierto es que la controvertida fecha elegida por la cantante norteamericana para la que será su primera actuación en Polonia molesta a algunos pero entusiasma a otros, como demuestran las 20,000 entradas que se vendieron en sólo una hora hace algunos meses.
Mientras, los grupos católicos más ortodoxos aseguran que, si finalmente se celebra el concierto, organizarán comités de protesta para intentar reventar el evento, aunque los organizadores del espectáculo se muestran confiados en que el show que acompaña a la diva Madonna supere esta oposición.
QUE EVITE EL SACRILEGIO
Por otro lado, Madonna también se presentará por segunda vez en Rusia, como parte de la gira Sticky & Sweet, tras el espectáculo que se realizó en el 2006, donde a pesar de manifestaciones de los círculos religiosos, desarrolló su espectáculo Confessions ante más de 50 mil personas.
El director del Museo del Hermitage, Mijaíl Piotrovski, exigió que la cantante evite actos de sacrilegio durante su actuación en San Petersburgo.
“Pedimos garantías de que en la plaza del Palacio no habrá ningún acto sacrílego. Pueden acusarme de violar la libertad de expresión, pero en esta plaza tenemos un ángel con la cruz”, aseguró.
INVITACIÓN VIP AL PAPA
Estas peticiones y exigencias se dan tomando como referencia los múltiples actos que realiza la estrella del pop en sus presentaciones, como aquel concierto en Roma, muy cerca del Vaticano, donde la diva lucía una falsa corona de espinas y subió a una brillante cruz.
La Santa Sede la había acusado de blasfemia y provocación por realizar la falsa crucifixión, incluso a sus puertas. Pero el enfado aumentó cuando Madonna invitó al Papa Benedicto XVI a que fuese a ver el espectáculo.
Algunos de los más de 70 mil asistentes confesaron su disgusto. “La crucifixión era innecesaria y provocadora (…) Pero es Madonna, es un ícono y necesita provocar”, dijo una de las asistentes.