- Porque fondos del BCIE están atados a la CRM
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El Gobierno podría estar en una carrera contrarreloj en su intento por lograr un desembolso de 130 millones de dólares, que el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aprobó en noviembre del 2008 a Nicaragua, atados al respaldo de la Cuenta Reto del Milenio (CRM) para que el país obtuviera un financiamiento concesional.
Sin embargo, este financiamiento al Gobierno nicaragüense no se ha logrado formalizar debido a la suspensión y luego cancelación de la CRM, según informó a LA PRENSA el director por Nicaragua del BCIE, Silvio Conrado, quien reconoce que “si no sigue la Cuenta, el Gobierno va a tener que conseguir otra fuente de estos (fondos) si se quieren utilizar los 130 millones de dólares. Esto fue aprobado con estas características”.
El director del BCIE sostiene que este fondo fue concebido cuando inició la CRM, que incluyó una serie de proyectos de infraestructuras que incluían la carretera Izapa-Nejapa-Puerto Sandino (Carretera Vieja a León) y el proyecto de La Paz Centro-Malpaisillo-Villa 15 de Julio.
Con el tiempo, los costos se incrementaron, explicó, por lo que los fondos programados quedaron cortos y la CRM recurrió al BCIE, para gestionar nuevos fondos.
“Se contactaron conmigo primero, para ver si el BCIE podría estar interesado en financiar el diferencial de lo que les hacía falta. Me comuniqué con el presidente (Daniel Ortega) y como al Gobierno en realidad lo que le interesa es que se hagan los proyectos, independientemente de las fuentes, el Gobierno solicitó al BCIE autorización e hicimos los trámites para un préstamo al Gobierno de Nicaragua por 130 millones de dólares”, dijo Conrado.
Agregó que del monto aprobado por el BCIE, para este año tenían contemplado un desembolso de 60 millones de dólares y al Gobierno le quedan hasta seis meses para formalizar el financiamiento. Pero en ese tiempo también tendrá que buscar a un nuevo donante.
“Una vez aprobado, tenés que cumplir con condiciones previas de la firma, condiciones previas al primer desembolso y en ese caso era difícil cumplir con las condiciones previas a la firma. Nos podían preguntar que si está seguro que la Cuenta va a desembolsar esa parte sí o no. Entonces, para qué meternos en discusión si es una decisión soberana de alguien que no somos nosotros (Estados Unidos)”, explicó Conrado al referirse al proceso de formalización del contrato.
Agrega que para lograrlo necesitan por lo menos una donación de 80 millones de dólares, para poder desembolsar los 130 millones del BCIE. La otra opción es reducir este monto y reducir al mismo tiempo el monto del préstamo.
Si bien el préstamo es para el Gobierno nicaragüense, es necesaria la participación de una contraparte donante (en este caso la CRM), que permita que el empréstito llegue a un nivel aceptable de concesionalidad, ya que los 130 millones son provenientes de los fondos ordinarios del BCIE, que se otorgan en términos comerciales.
En estos términos, Nicaragua no podría acceder a él por ser un país HIPC (pobre y muy endeudado), condición que sólo le permite acceso a créditos concesionales. Por eso, los fondos de la CRM se “mezclarían con los del BCIE y se convertirían en un crédito concesional”, indicó.
BCIE ASUME
Aunque el Gobierno hace planes con la cooperación venezolana, Conrado se mostró escéptico sobre los 50 millones de dólares recién aprobados por el presidente Hugo Chávez que, según el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, ya están en el país.
Cuando se le preguntó si estos 50 millones serían utilizados como respaldo del financiamiento, Conrado respondió: “Yo no sé, yo no he dicho eso. Te dije que Nicaragua puede ahorita… lo único que he oído es que el Gobierno de Venezuela acaba de enviar 50 millones de dólares. Si los van a pedir o los van a utilizar para esto, puede que sí, puede que no. Si el Gobierno quiere o no, pero este préstamo (del BCIE), repito, es un préstamo a Nicaragua”.
El presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, el sandinista Wálmaro Gutiérrez, aseguró ayer que desconoce si los 50 millones de dólares para la Cuenta Alba Solidaria ya están en el país, como aseguró el presidente del BCN.
“Lo desconozco… Ahí sí ya no soy competente para contestarle esta pregunta; desconozco el tema”, respondió el diputado Gutiérrez.
Comentó que no ve problema alguno en que los fondos de la Cuenta Alba Solidaria sean manejados por una fundación privada, como la CRM, aunque advirtió que deberá cumplir los requisitos de ley.
“Todos los ONG son de giro privado, no son del sector público. El hecho que sean del giro privado no significa que sean fondos para el sector privado, perfectamente pueden impactar en el sector público. Por eso me imagino, no he leído los comentarios del presidente del Banco Central, que en ese sentido vendrán (los fondos venezolanos prometidos)”, declaró Gutiérrez.
Añadió que “si realmente se requiere que se haga un organismo no gubernamental Alba Solidaria, tendría que cumplir la Ley de ONG”.