- De aprobarse la reforma a la Ley de Tarjetas de Crédito, la tasa de interés no sería mayor del 35 por ciento, lo que daría más oportunidad de pago, reduciendo la crecida mora en el crédito de consumo
[/doap_box]
En 2008, el índice de mora de las tarjetas de crédito y préstamos personales llegó al 15.2 por ciento —dos puntos porcentuales más que en 2007—, una cifra récord, según datos de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif).
En abril de este año, el Poder Judicial dio a conocer que sólo en los Juzgados de Managua hay más de 38 mil juicios contra deudores de distintas instituciones financieras, y gran parte de esos juicios es por tarjetas de crédito.
La bancada del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) impulsa en el parlamento la reforma a la Ley de Promoción y Ordenamiento del Uso de Tarjetas de Crédito, o Ley 515, que, de ser aprobada, suspendería las acciones y términos judiciales para el cobro de deudas originadas por tarjetas de crédito.
Además, reduciría la tasa de interés de las tarjetas de crédito, que se estima en un 60 por ciento en el caso del interés ordinario y de hasta un 80 por ciento en el caso del interés moratorio.
El diputado Víctor Hugo Tinoco, del MRS, explicó que proponen que el interés para las tarjetas de crédito que fueron entregadas con fiador sea el mismo que dicta el Banco Central de Nicaragua para los préstamos entre particulares, que actualmente es del 23.27 por ciento.
En el caso de las tarjetas que fueron entregadas sin fiador, el interés deberá ser entre el 23 y el 35 por ciento aproximadamente, dijo.
“El 35 por ciento es la tasa de interés de las tarjetas de crédito en El Salvador, por ejemplo. Si vos lo comparás con los parámetros centroamericanos es viable, es razonable”, expresó el diputado.
Actualmente no hay regulación en las tasas de interés, pues la Ley general de bancos, instituciones financieras no bancarias dice en su artículo 50 que “en los contratos que los bancos celebren con sus clientes, éstos podrán pactar libremente las tasas de interés”.
“El sector bancario ha tenido una serie de privilegios que se deben corregir. Esos privilegios tal vez se pueden aceptar en una época normal, no ahora que se está cayendo la producción, que hay menos empleo, se están cayendo las remesas. La gente está teniendo dificultades, no puede pagar”, afirmó Tinoco.
De aprobarse la reforma a la Ley 515, todos los tarjetahabientes serían beneficiados, pues se les aplicaría de inmediato las nuevas tasas de interés y se revisaría los casos de sobreendeudamiento por altos intereses.
BAJA EL INTERÉS, BAJA LA MORA
El economista Néstor Avendaño explicó que si se aprueba una regulación en las tasas de interés de las tarjetas de crédito, esto impactaría directamente en la elevada mora al crédito de consumo.
“(Los bancos) son corresponsables de la mora, porque entregaron tarjetas a diestra y siniestra”, sostuvo el economista.
A criterio de Avendaño, las elevadas tasas de interés en el “dinero plástico” se deben a que “se trata de maximizar el negocio empresarial, independientemente de los niveles de ingresos, a sabiendas que Nicaragua es un país HIPC (pertenece a la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados).
“Yo creo que un 23 por ciento es factible para un país como el nuestro… No desestabilizaría el sistema financiero, incluso, facilitarían el pago”, declaró.