- Tragedia ha cobrado ya la vida de 44 infantes
HERMOSILLO, MÉXICO / AFP
A cuatro días del incendio en una guardería de la ciudad de Hermosillo, que mató a 44 niños, la mayoría por asfixia, las autoridades esbozaron este lunes los primeros indicios sobre las causas de la tragedia, una de las peores de las últimas décadas en México.
“Tuvimos una defunción esta madrugada (lunes), ya son 44” los menores que han fallecido, la mayoría de ellos por “asfixia metabólica por la presencia de monóxido de carbono”, informó Abel Murrieta, procurador de Justicia del estado de Sonora, cuya capital es Hermosillo.
Murrieta dijo que el fuego se generó por el sobrecalentamiento o por un cortocircuito de una máquina de un sistema de enfriamiento ubicado en un depósito contiguo. Las llamas se propagaron rápidamente a la guardería, donde en ese momento había 141 niños de entre tres meses y cuatro años que dormían la siesta, según las últimas cifras conocidas ayer.
Alrededor de una decena de niños están hospitalizados, varios de ellos trasladados a centros especializados de Guadalajara y de Sacramento (Estados Unidos).
El funcionario sostuvo que “el objetivo es investigar por qué razón tuvimos un resultado tan dramático, por qué el fuego se propagó tan rápido”.
Apoyado con fotos del lugar del siniestro, dijo que los encargados del centro infantil se percataron de la situación cuando los plafones que dividían los inmuebles, de material frágil y tóxico, se vinieron abajo.
HUMO LLEGÓ RÁPIDAMENTE
El Procurador indicó que la presencia del humo que finalmente causó la muerte de la mayoría de los menores “no fue paulatina”, sino que “inundó rápidamente” la guardería ABC.
La tragedia “no se debe a un solo factor, porque entonces tendríamos un chivo expiatorio”, dijo el funcionario, aunque luego señaló: “¿Será porque el Instituto de Seguro Social mexicano (IMSS) y su normatividad permite esto?”.
Las guarderías del IMSS son una prestación social que el estado mexicano ofrece a las madres trabajadoras y, en algunos casos, como el de ABC, son concesionadas a particulares.
ERA UN BODEGÓN
El inmueble era un gran bodegón antes de ser una guardería donde eran cuidados sobre todo niños pobres, ubicada en una calle sin asfalto y que tenía sólo dos puertas, una de las cuales al parecer nunca se abrió. Además contaba con sólo cinco ventanas en lo alto de sus muros.
“Mi sobrina murió, pero no se quemó, se asfixió, la encontraron sentadita, encogidita en una esquina”, dijo a la AFP la tía de una de las menores que el domingo fue enterrada en Hermosillo.
La tragedia pudo ser peor de no ser por la rápida acción de los vecinos del lugar que rescataron a muchos de los menores.
“Me puse de reversa y empecé a dar golpes contra el muro y toda la gente me empezó a gritar 'dale, dale, túmbala”, dijo a la AFP Francisco Villaescusa, un joven que logró abrir con su camioneta tres hoyos en la pared de la guardería.
Francisco se encontraba trabajando en un taller de herrería cuando recibió un llamado de su padre. “Vente rápido y traete el carro porque a lo mejor hay que romper la pared”, recuerda que le dijo su padre.
Aún conmovido por la tragedia, recordó que cuando llegó el viernes la gente desesperada “estaba tratando de hacer un hoyo con un pico (…) y yo vi que se quedó encajado el pico en la barda y no podían sacarlo”.
“No pensé en los daños a la camioneta”, dice Francisco, quien puso su vehículo en reversa y empezó a golpear la pared, hasta que logró hacer tres grandes hoyos que permitieron a vecinos, padres y trabajadores sacar a los bebés que estaban dentro de la guardería, antes de que llegaran los servicios de rescate.