- Comunidades del Caribe y Pymes del Pacífico elevan ingresos por madera certificada
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El proyecto Fortalecimiento de la oferta sostenible de la cadena maderera en Nicaragua, organizado por la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial y la Agencia Canadiense para Desarrollo Internacional (ACDI), permitió que en tres comunidades de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) se redujera en un 20 por ciento los niveles de pobreza.
El proyecto se impulsó de julio 2006 a diciembre 2008, invirtiendo 1.3 millones de dólares y promovió el uso de madera certificada, reduciendo también la deforestación, según un balance presentado ayer.
El proyecto se ejecutó en tres comunidades de la RAAN: Layasiksa, Las Cricetas y Sipbaa, así como en 11 pequeñas y medianas empresas (Pymes) de Managua y Masaya.
Al analizar los resultados del proyecto, se determinó que hubo un crecimiento del 29 por ciento en las ventas anuales de las tres comunidades caribeñas. Además, los ingresos netos de las familias vinculadas al sector forestal se incrementaron en un promedio del 62 por ciento.
Asimismo, el consumo mensual de alimentos se elevó en un 55 por ciento, reduciendo los niveles de desnutrición crónica.
MÁS MADERA CERTIFICADA
En el caso de las Pymes del Pacífico, el uso de la madera certificada aumentó entre el 12 y el 85 por ciento, al concluir el proyecto. En tanto, las ventas acumuladas de las Pymes ascendieron a 1.1 millones de dólares en el transcurso del proyecto, es decir el doble de la meta inicial.
Rick Van Der Kamp, oficial de operaciones de IFC, comentó que antes del proyecto una comunidad vendía los árboles a alguien, a precios bajos, pero ahora la comunidad procesa la madera y posteriormente la comercializa ya con un valor agregado.
Añadió que al inicio del proyecto había unas 105 personas involucradas en el sector forestal en las tres comunidades de la RAAN, mientras que al final del proyecto había 341 personas involucradas.