- Es el primer Presidente de izquierda en la historia de El Salvador, 17 años después de firmar los Acuerdos de Paz
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Ver GalerÍa de Fotos > Después de 17 años de deponer las armas y convertirse en un partido político, tras la firma de los Acuerdos de Paz, la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), representada por el periodista Mauricio Funes, tomó las riendas del país, en un acto que contó con la presencia de un nutrido grupo de mandatarios y delegaciones de América y del mundo, y donde los grandes ausentes fueron el autoproclamado líder de la nueva izquierda latinoamericana Hugo Chávez y sus seguidores más cercanos, los mandatarios Evo Morales, de Bolivia, y Daniel Ortega, de Nicaragua.
Con fuertes críticas a los errores cometidos durante los 17 años de gobierno de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), pero reiterando un llamado a la “unidad” de la familia salvadoreña, Funes asumió el poder con la promesa de promover una revolución pacífica y democrática.
Dicha revolución estará basada en la “meritocracia” que disminuya las desigualdades para mejorar la calidad de vida de la población y recuperar la eficiencia de la gestión pública.
Durante su discurso de toma de posesión, Funes anunció un Plan Global Anticrisis, para enfrentar la actual crisis económica que afecta al país que contempla, entre otras cosas, la protección de los empleos existentes, y la generación de unos 100 mil nuevos puestos de trabajo. También prometió combatir el narcotráfico y las pandillas juveniles para garantizar la seguridad de la población.
OBAMA Y LULA SERÁN SUS REFERENTES
Funes reiteró que sus referentes a seguir serán los mandatarios Barack Obama, de Estados Unidos y Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, de quienes dijo son líderes renovadores que irradian esperanza al mundo, porque han demostrado que llevarán a sus pueblos por nuevos caminos.
Asimismo aprovechó la presencia de la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, para elogiarla. “Esta mujer que honra a América e irradia el brillo del género femenino por el mundo”, aseguró.
CAMBIO COMIENZA AHORA
El nuevo presidente salvadoreño aseguró ayer que el cambio en el país “comienza ahora” y llamó a construir una nueva nación “sin odio ni resentimiento”.
“El pueblo salvadoreño pidió un cambio y el cambio comienza ahora”, afirmó Funes durante su discurso de investidura ante los Príncipes de Asturias, una decena de presidentes latinoamericanos y representantes de 72 países.
Funes acusó directamente a “la élite dirigente” que ha estado en el poder, “y no al pueblo salvadoreño”, de las malas decisiones que han sumido al país en una situación crítica en el terreno económico.
“Nosotros no tenemos el derecho de equivocarnos, repito nosotros no tenemos el derecho de equivocarnos”, dijo Funes, quien se convirtió ayer en el primer presidente de izquierda en la historia de El Salvador, 17 años después de la firma de los acuerdos de paz que pusieron fin a la guerra civil en el país (1980-1992).
Funes reiteró el llamado a la unidad nacional que hizo “antes, durante y después de la campaña”, para poder alcanzar una “nueva nación sin odio y sin resentimiento” y la unión en torno a un proyecto de desarrollo nacional que ponga en valor la producción y el trabajo.
El mandatario apostó por un nuevo modelo que elimine las desigualdades, prometió luchar contra la corrupción y advirtió sobre el acecho de las “oscuras acciones” del narcotráfico y el crimen organizado.
RECONSTRUCCIÓN
“Queremos la reconstrucción social, la reconstrucción económica y la reconstrucción social de nuestra patria”, subrayó Funes y agregó que eso significa “reconstruir” y “reinventar” el país, para hacer un país guiado por un gobierno que se guiará por la “meritocracia”.
Funes prometió en su discurso 100,000 puestos de trabajo en los próximos 18 meses, la puesta en marcha de un plan para el mejoramiento de 25,000 viviendas urbanas y soluciones en ese terreno en municipios en condiciones de pobreza severa.
Además, manifestó su compromiso con los objetivos de resguardar empleos y generar nuevos puestos de trabajo, proteger a los sectores vulnerables de los efectos de esta crisis, implementar políticas de protección social y la puesta en marcha de un sistema de seguridad social universal.
“Vamos a gobernar en medio de una crisis”, recordó el nuevo Presidente, al señalar que la “mayoría de los indicadores económicos muestra un deterioro general de la economía”, pero resaltó el cambio del color político al frente del país.
“Después de muchos años es nuestro turno y nuestra responsabilidad, el pueblo salvadoreño nos está mirando y nos juzgará”, añadió.
Unas 60 mil personas asistieron más tarde a la “fiesta popular” que el gobernante FMLN organizó en el estadio Cuscatlán para festejar por todo lo alto la investidura de Funes.