- Ex candidatos de Managua, León, Juigalpa, Masaya y Corinto retan al CSE a que contradiga con una revisión las pruebas del fraude recordado ayer
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Mientras el Gobierno de Daniel Ortega se apresura para recuperar el apoyo de la cooperación internacional, suspendido tras el fraude cometido en las elecciones municipales del 2008 con el argumento de que éste es sólo una exageración mediática, cinco de los más de cuarenta ex candidatos perjudicados por ese proceso viciado demostraron ayer lo contrario ante la concurrida audiencia en un foro de la sociedad civil.
Los ex candidatos a alcaldes liberales Eduardo Montealegre (Managua), Ariel Terán (León), Francisco Valdivia (Masaya), Augusto Ayala (Juigalpa) y Rommel Moreno (Corinto) demostraron con sus respectivas copias de las actas de escrutinio cómo el Consejo Supremo Electoral (CSE) alteró los resultados electorales en su contra y a favor del partido de gobierno, violentando la voluntad popular en ésos y otros 35 municipios.
Además, Montealegre nuevamente retó al CSE, en particular al presidente Roberto Rivas, a sentarse para sumar acta por acta los resultados electorales. “¡Que deje de esconderse en los lujos de Costa Rica, que venga a probarle al pueblo que no es cierto o es verdad lo que estamos diciendo! ¿Por qué no quiere venir?”, reclamó.
El candidato de León, Ariel Terán, también desafió al Consejo a que desmienta con una revisión observada las pruebas presentadas ayer por él y los otros candidatos y justificó que estaban ahí “para decir que no nos olvidamos del fraude, que sabemos lo que ocurrió y que lo repudiamos y lo vamos a seguir haciendo”.
Igualmente el ex candidato a alcalde de Juigalpa, Augusto Ayala, opinó que el fraude “no se va a olvidar así por así, porque es el más burdo y mejor documentado de la historia”.
Terán resumió que “la operación fraude” en su municipio, “como en el resto del país también”, se llevó a cabo en cuatro fases: la desaparición y anulación de votos depositados a favor de los candidatos liberales, la sumatoria de votos ficticios a los candidatos orteguistas y la inversión de los resultados a favor del partido de gobierno.
MÁS DE SEISCIENTAS ACTAS ANTE LOS DONANTES
El foro sobre el fraude de las elecciones municipales fue organizado y convocado en el hotel Holiday Inn por el Movimiento por Nicaragua (MpN) y aunque la audiencia fue concurrida, al punto de tener que abrir un salón adjunto al del evento, no se identificó a representantes de las cámaras empresariales ni de la Iglesia católica, que se han pronunciado sobre las irregularidades del proceso electoral.
Tampoco asistieron a éste miembros del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), bajo la casilla del cual participaron los candidatos que denunciaron el fraude. En cambio, estaban miembros del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y personajes políticos como el ex Vicepresidente de la República, Virgilio Godoy.
Entre la audiencia también se observó a Nicolas Bulté, jefe de la Sección Política, Económica y de Prensa de la Delegación de la Comisión Europea en Nicaragua (UE), y a Christopher Robinson, Consejero Político de la Embajada de los Estados Unidos, que no dieron declaraciones a los periodistas, pero lucieron atentos a las exposiciones de cada uno de los candidatos.
Bulté y Robinson se fueron del foro cuando concluyó la última presentación de los candidatos a cargo de Montealegre, que por primera vez tuvo la oportunidad de presentarles completas las copias de las actas de escrutinio de Managua, debido a que la última actividad pública organizada para esto, a finales de noviembre pasado, fue obstaculizada por turbas orteguistas que se apoderaron de la Carretera Sur.
La semana pasada el Gobierno reanudó las conversaciones con la Unión Europea que mantiene congelado el desembolso de unos 50 millones de dólares de libre disponibilidad para el Presupuesto General de la República, y está próximo el plazo para definir la suspensión o no de la Cuenta Reto del Milenio, que tiene pendiente la ejecución de unos 65 millones de dólares en el occidente del país. Mientras el Gobierno no da muestras de interés en atender los reclamos por el fraude.
En su presentación Montealegre leyó al azar algunas de las 644 copias de las actas de escrutinio de Managua, cuyos resultados no se corresponden con los presentados por el tribunal electoral, por lo que insistió en que Rivas revise éstos, acta por acta: “¿Por qué no quiere venir? Si es cierto que esas 644 actas que él no quiso publicar dicen que ganó el señor boxeador (Alexis) Argüello, ¿cuál es el miedo de venirlas a contar?”, reclamó.
El ex candidato a Alcalde de Managua agregó que con el fraude electoral el Gobierno “ha puesto en riesgo la salud y la educación de los nicaragüenses porque por este fraude le están cortando la cooperación internacional a Nicaragua”, tras recordar las reducciones presupuestarias a estas áreas en el Presupuesto que fue aprobado a principios de abril.
Una de esas actas comentadas fue la de la Junta Receptora de Votos 5402, del Colegio Carlos Mejía Godoy, en el barrio Georgino Andrade, donde según el CSE el FSLN obtuvo 400 votos y el resto de los partidos ninguno, un resultado que el físico-matemático Moisés Hassan demostró improbable, con la aplicación de la distribución binomial de la estadística.
“Las posibilidades de que un resultado así se obtenga es de una en 70 millones de billones, de billones… mayor que la totalidad del número de estrellas observadas por los astrónomos”, comparó Hassan.
En cada caso, los ex candidatos sostuvieron su victoria: Terán en demostrar cómo le anularon 4,964 votos; Ayala en cómo se acostó como alcalde electo con 11 mil 31 votos a favor y se despertó con 3 mil 899 menos que fueron volcados a la candidata orteguista.
También Valdivia mostró cómo el CSE fabricó 4 mil 87 votos para el candidato Félix Trejos del Frente Sandinista, y Romero quien en Corinto llegó a celebrar con una caravana su victoria reconocida por el CSE, pero que de un día a otro se le arrebató por negociaciones entre las cúpulas partidarias del Frente Sandinista y el PLC, según interpretó.
Para Montealegre, la razón de que se reclame por el fraude siete meses después de las elecciones “no es que sean malos perdedores, como nos dicen, sino de la confianza traicionada de miles de ciudadanos”, que, propone, se recupere con la elección de nuevas autoridades honestas e independientes.