SAN PEDRO SULA, HONDURAS / ACAN-EFE
Estados Unidos estudia sumarse a la propuesta que ha logrado un apoyo mayoritario para levantar la suspensión a Cuba y, aunque faltan por atar algunos detalles, está revisando el texto para tomar una decisión final.
El representante alterno de EE.UU. ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Lewis Amselem, confirmó en declaraciones a los periodistas en San Pedro Sula que Washington se plantea sumarse a la propuesta mayoritaria que ha logrado hasta ahora al menos 26 apoyos, pero cuenta con el rechazo de Venezuela, Nicaragua y Bolivia.
De esta manera, actualmente hay dos propuestas sobre la mesa respecto al tema cubano de cara a la Asamblea anual de la OEA que se celebrará hoy martes y mañana miércoles en esta ciudad del norte de Honduras: la mayoritaria y la alternativa de esos tres países.
El texto mayoritario pide la derogación de la resolución que en 1962 suspendió a Cuba como miembro del Sistema Interamericano por sus vínculos con el bloque chino-soviético y resalta que la decisión de un eventual regreso a la OEA depende del Gobierno de La Habana.
El embajador de Honduras ante la OEA, Carlos Sosa, señaló que el proyecto de resolución también prevé un diálogo con Cuba a través del Consejo Permanente del organismo interamericano.
Si el Gobierno cubano decidiera “solicitar” formalmente su reincorporación a la OEA, sería la Asamblea General, como máximo órgano decisorio, la que tomase una decisión, basándose en “los principios, propósitos, procedimientos y la práctica del consenso”, indicó Sosa.
El diplomático hondureño resaltó que el texto no menciona condiciones para un posible regreso de Cuba, pero recordó que los procedimientos y principios a los que se refiere esta iniciativa incluyen las cartas e instrumentos democráticos y de respeto a los derechos humanos firmados por los países miembros de la OEA.
EE.UU. quiere, según Sosa, que el preámbulo incluya una mención a todas las cartas de la OEA. “Quiere estar seguro de que se mencionen todos los documentos”, explicó.
El representante de EE.UU., por su parte, señaló que su Gobierno quiere un proyecto de resolución que “no necesite explicaciones”, que sea fácil de entender y no contenga “referencias abstractas” o “palabras con un doble sentido”.
Frente a esto, Bolivia, Nicaragua y Venezuela proponen que se derogue la resolución que supuso la suspensión de Cuba como miembro de la OEA como un acto de justicia y de rectificación histórica hacia La Habana, lo que supondría asumir un “mea culpa”.